Volviendo

imagesHacía años que no sentía esta especie de fiebre por saber lo que pasa en el país.

Unirme a quienes defienden la democracia y los derechos sociales y de los trabajadores, contra la avidez y saña de la oligarquía parasitaria. Saber que tenemos el derecho y la obligación moral de defender un proyecto de país incluyente. Hoy las armas son otras.

Hoy tengo esta máquina de escribir que es al mismo tiempo una especie de biblioteca universal, que me permite saber lo que pasa en casi todo el Brasil. Los movimientos sociales y los sindicatos levantados.

La juventud y las mujeres, los estudiantes reclamando. Los intelectuales y artistas. No se puede volver atrás. No se puede callar frente a la violencia de la policía que ataca a quienes protestan pacíficamente.

No se puede ni se debe callar cuando la justicia es parcial y partidista. Es como si volviera un eco de aquellos años de juventud, en los que el llamado de las calles era irresistible. Han pasado los años. Ha pasado el tiempo. Pero no he pasado. No me he dejado atrás.

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