una nuez moscada
en su frasco
no insinúa el olor que la impregna
como un veneno
aguarda
para compartir su esencia
que el recuerdo de su bondad
se imponga al de su apariencia
está arrugada, parece vieja,
pero el perfume palpita en su centro
de muchacha
y quisiera obsequiárnoslo
con sus diminutos ojos
de especie modesta
nos mirará aprisionada
cuando nos hayamos ido
Este poema forma parte del poemario: “Y yo, ¿de quién soy?”,
publicado por la Editorial Aconcagua Publishing, Colección Allende el mar, Madrid, 2001.
