Me había quedado lejos. Sabía dónde estaba. No era un lugar físico, aunque fuera en un lugar físico en que ocurriera. Estaba aquí, y aquí reunía allá y todas partes. Era un lugar emocional, un lugar dentro de sí, en su propio corazón. Había llegado de viaje hacía ya cinco días, pero se había quedado en Mendoza. En una pizzería donde se encontrara con sus hijos e hijas. Se había quedado atesorando esas miradas, esas voces, esas presencias amadas que ahora, esta tarde en João Pessoa, evocaba. Se había quedado lejos, en un lugar dentro de sí. Un lugar que ahora estaba lleno, transbordando. El mundo externo le parecía un poco vano, como distante. Como si ahora todo él estuviera dentro de sí mismo. No tenía ya ese afán de ir hacia afuera, hacia la gente, no sé adónde.
Podría decirse que estaba colmado dentro de sí mismo. Evocaba las caras de Natalia, Rodrigo, Leonardo y Carol. Veía cada uno de esos rostros tan queridos, tan llenos de una vida que ahora se le figuraba tan nueva, como si apenas ahora pudiera verlos. Y sabía que de algún modo muy verdadero, era así, ciertamente. Ahora los había podido ver a cada uno, a cada una de sus hijas e hijos. La concordancia gramatical por ahí patinaba, pero el corazón no. De algún modo había vuelto a un tiempo primordial. Volver a Mendoza era esto, había sido esto muchas veces. Pero ahora había ocurrido un rescate precioso Traía consigo el amor intocado de sus hijas e hijos. Ahora estaba de nuevo entero. Ahora era él nuevamente. Y esta tarde en João Pessoa, cuando el sol ya se va poniendo por detrás de las nubes y del horizonte, un sol nuevo brilla dentro de sí.

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/
