Soñando

Hubo un tiempo en que temías las noticias sobre Argentina. Eran noticias que no querías leer, eran cosas que no querías saber. Cosas que ocurrían pero dolía saberlo, por la impotencia. El tiempo pasó, pero continúas no queriendo leer noticias, no ya de Argentina, sino del mundo, de cualquier parte del mundo. Son noticias que hablan de cosas que no te gustaría saber que existen. Pero existen. Insistes en ver un lado sólo de la realidad, pero está el otro, ese que no te gusta, ese que la prensa pone en todas partes, bien en evidencia, como para matar la esperanza.

Sabes que existe, que hay esas cosas, por miras hacia el otro lado, ese lado donde está aquello que no muere. Sabes que sos un soñador, y que hay mucha gente en el mundo que sueña como vos, viendo un lado sólo de la realidad. Sabemos que estamos equivocados, que está el otro lado, pero insistimos, todavía insistimos. Insistimos en lo otro, en eso que no muere, en eso que la prensa no muestra, que la televisión y los diarios muy raramente muestran pero que existe. Miras hacia ese otro lado y sabes que vas hacia allá, que allá hay un lugar y te vas hacia allá, donde siempre brilla el sol. Estás aquí, en medio de un mundo que quiere hacerte creer en la oscuridad, que la oscuridad es todo, que lo que no sirve es todo.

Pero tú y los otros soñadores siguen soñando, seguimos soñando, y aquí la concordancia gramatical se me fue, pero seguimos soñando, sí, con esa tierra prometida donde siempre brilla el sol. Estamos equivocados, pero prefiero así. Prefiero ese error de soñador.

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