Ganas de sentir algo. El viento acariciándome. Palabras llegando para decirme alguna cosa. Mudanza. El nuevo departamento, en el edificio Chronos. Ya no sé si medio acá o medio allá. No hay medio ni medio. Estoy entero donde esté. La cajera de Taipa. Sonríe y le sonrío. Nos reímos sólo de vernos.
Las cosas fuera de lugar. En cajas. Programación de continuidad de la mudanza el lunes. Volver al 201, en el Diogo Carreiro. Sentir en medio de esta sensación que no sé bien como definir, si de incerteza, indefinición, o lo que fuera, que allá afuera está lo que necesito. Lo que quiero. Una cara. Una silueta. Una mirada.
La vereda, ese lugar donde nos encontramos los vivientes, las vivientes. Una sola vereda, desde el comienzo. La única vereda. Mendoza. João Pessoa. Todas las veredas. Entre Ríos. Valle María. Posadas. Misiones. São Paulo. Río de Janeiro. Venecia. Roma. Buenos Aires. San Luis. San Juan.
Sentir alguna seguridad en el hecho de estar vivo. Formar parte. Ser parte. Confianza. Seguridad interior. Descifrar a las personas de a poco. Coexistir con lo que me rodea. ¡Un oficio de ya tantos años! Saberme sin embargo contento. Una luz interior que brilla. Una luz alrededor que abraza. Sol y sol.

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/
