Trato de compartir algunas reflexiones sobre las necesarias formas de resistencia al golpe de Estado que se abatió sobre Brasil en 2016.
¿Qué es resistir a un golpe? ¿Qué estrategias personales y grupales debemos poner en juego, para impedir que el golpe llegue adonde no puede ni debe llegar de manera alguna?
La resistencia, o las formas de resistencia, me parece a mí ahora, deben ser tales y tan potentes, que preserven la integridad de las personas y de las comunidades. Esto significa preservar los valores que le dan sentido a la vida. La confianza, la solidaridad, la esperanza. En lo concreto, insistir en todo lo que es la construcción colectiva de vínculos.
Mantener y aumentar las actividades ciudadanas que fortalecen la autoestima positiva de las personas. Reforzar el autoconcepto positivo que es la base de la autoestima, más allá de errores o incapacidades puntuales. Reforzar aún más el poder de la resiliencia, como capacidad de generar competencias a partir de las carencias.
El eje es y siempre será, la experiencia personal, lo que aprendimos en la escuela de la vida. Aquí no hay dictadura que pueda penetrar. Ejercitar la libertad de elección y la autonomía, siempre que sea posible, como forma de aumentar el oxígeno en la base de la sociedad.

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/
