¿Qué hacer cuando no hay nada que hacer?

Esperar

Escuchar

Aceptar

Aguardar

Escribir, que es una manera de construir puentes. Una forma de ver que hay espejos. Puedo verme en lo que me rodea. En quienes encuentro a mi lado y un poco más allá.

Saber que hay un tiempo, y que el tiempo pide tiempo.

A esta hora exactamente, creo que ya no tengo mucho más que hacer, a no ser esperar la noche y el nuevo día. Esto ya me ha pasado tantas veces, que he aprendido a ver que hay días en que el día termina antes de terminar. Es un tiempo más que se abre. Un espacio de no sé si decir espera o esperanza, o gratuidad. No sé qué nombre ponerle.

Puedo respirar y registrar que estoy vivo. Ya es bastante. Hay algo más que cosas que hacer. Ser.

También puedo

Salir a pasear

Ver el mundo y la gente

La belleza y el mar

Los barquitos en Manaíra

Contemplar

Disfrutar de la vida

¡Cuántas cosas que hacer cuando no hay nada que hacer!

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