Las personas son diferentes unas de las otras, y las otras de las unas. Esto hace que necesitemos constantemente de estímulos para valorar positivamente las diferencias, en vez de entrar en luchas por la dominación o competición.
No es que en el contacto y en la convivencia no haya necesidad de defensa o ataque. Por supuesto que el vivir exige el ejercicio de todas nuestras capacidades. El asunto es que si no nos fortalecemos suficientemente en la autoestima positiva a respecto de nosotros mismos∕as, bien como simultaneamente en la confianza en la comunidad, la vida diaria puede agotarse en un desgastante esfuerzo para meramente sobrevivir. Mi historia de vida me puso en la condición de tener que revalidar constantemente mi pertenecimiento. Lo consigo al volver una y otra vez al espacio comunitario, donde soy aceptado sin condiciones. A partir del momento en que descubrí que yo podía y sigo pudiendo ser quien soy, todo empezó a ponerse a mi favor. Yo mismo, en primer lugar.

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/
