Los valores en la formación del terapeuta comunitario.

En la terapia comunitaria, la persona se reencuentra con lo que ella es, con su ser más profundo. Cuando empezás a participar de las ruedas de terapia, te das cuenta de que no estás solo ni aislado, que tu historia no está suelta ni vos desgarrado. Tu venida hacia la ciudad, si viniste del interior o de otra provincia, o, aún, de otro país, es un camino que muchas personas en la rueda ya hicieron. De a poco, te vas sintiendo más integrado, más parte de un todo. Ese todo sos vos mismo, la persona que vos sos. La suma de pequeños y no tan pequeños actos y decisiones, hechos de tu familia y de tu pueblo, de tu cultura y de las situaciones que pasaste para llegar adonde estás, para llegar a ser quien sos.

Cómo fue elegido tu nombre, cuál de los hijos o hijas de tu familia sos vos, como fue tu nacimiento, son todos hechos que conforman esa diversidad conflictiva o no, en movimiento, en permanente reorganización, que cada uno de nosotros es, que todas las personas son. En la formación como terapeuta comunitario, cada uno de nosotros se sumerge profundamente en su propia historia, en sus raíces, en en camino que lo hizo llegar a ser quien es y a estar adonde está.

Muchas veces en la primera rueda, la primera vez en que vos participás de una rueda de terapia, la persona descubre que ella no es la única que sufre ese dolor o que pasa por esa dificultad que no la deja dormir, que la hace sentir alguien sin un lugar. En la primera intervisión de los terapeutas comunitarios formados en Paysandú, Uruguay, realizada en la ciudad de Salto en noviembre de 2009, tuve la oportunidad de escuchar la historia de un hombre que entró en la rueda de terapia comunitaria, en su silla de ruedas, y salió aliviado, diciendo: “Yo creía que yo era el único”.

Cuando vos descubrís que tu dolor no es el más grande del mundo, que tu pérdida, El dolor que arrastraste durante años, el no gustar de vos mismo o de vos misma, que te fue inculcado por circunstancias que vas aprendiendo a decodificar y comprender o por situaciones frente a las cuales te viste forzado a someterte sin poder reaccionar para preservar a tu identidad, vos comenzás a hacer el camino de vuelta para vos mismo o para vos misma.

Se dice que la terapia comunitaria es integrativa y sistémica. Integrativa, porque la persona pasa a percibirse como una unidad, no más fragmentada. Sistémica, porque su vida, su historia, las cosas en que cada uno de nosotros cree y que nos dan razón y sentido para vivir, son comunes a un pueblo y a una cultura. En la formación del mismo grupo de terapeutas comunitarios de Uruguay, en julio de 2009, tuve la oportunidad de intervenir, con la parte sobre los valores en la formación del terapeuta comunitario. Recuerdo como si fuese ahora, las expresiones en los rostros de los participantes de la formación. La alegría, de saberse partes de una historia, descubridores y descubridoras de sí mismos/as.

En esa oportunidad, entre otras cosas, se hablaba del lugar y del papel de cada uno y de cada una en la vida, el lugar que cada uno y cada una ocupan, lugar insubstituible. En otras formaciones, en el interior de Paraíba, en la ciudad de Souza, una cursista expresaba con énfasis: “Yo soy lo que yo soy, y no lo que los otros quieren que yo sea.” Esa expresión, su profundo significado, te van trayendo de vuelta.

Cuando fui a Uruguay en 2005 por primera vez, participé de una sensibilización en terapia comunitaria en la Universidad de la República, en la Facultad de Enfermería. En esa oportunidad, por primera vez en mi vida me encontré con un grupo de personas que habían sobrevivido a una dictadura militar. Escuchaba las historias de cada uno y de cada una, y de a poco, mi historia, la de quien también sobreviviera a otra dictadura militar, se fue compaginando de otra manera.

Esto ocurre en las ruedas de terapia. En la historia del otro, me reconozco. Esa historia evoca mi propia historia. Es lo que se llama de escucha activa, una de las herramientas del terapeuta comunitario. Y voy terminando por aquí, en la expectativa de haber atizado tu curiosidad, querido lector o lectora, para que vengas a formar parte de esta rueda, en caso de que ya no lo hagas.

Um comentário sobre “Los valores en la formación del terapeuta comunitario.”

  1. Pingback: Tweets that mention Los valores en la formación del terapeuta comunitario. | Revista Consciência.Net: acesse a sua. -- Topsy.com

Deixe uma resposta