Esta mañana pensaba en la tristeza. Talvez por estar triste, o porque un día triste llama a la tristeza, y la lluvia y el cielo nublado llaman al agua de dentro y las lágrimas vienen, vienen con lluvia, vienen sin lluvia, vienen y las dejo venir, ¿y vos?
Cuando llorás o estás triste, alguien te va a preguntar y tenés que tener una o más respuestas aceptables para tu llanto o tristeza. ¿Por qué llorás? No llores. Esto lo vas a escuchar, muy probablemente.
No basta llorar o estar triste, hay que tener un motivo o más, y aceptables, legítimos, ¿te das cuenta? Es muy lindo llorar, sentir el agua saliendo de los ojos y andando por la cara y bajando.
Pero si decís que llorás porque te gusta, o que estás triste porque te hace bien, tanto bien como estar alegre o reírte, te van a decir que estás loco/a. Yo no creo que estés loco o loca, pero te van a decir.
Como estás triste si tenés una mujer maravillosa, hijos maravillosos, amigos maravillosos, tenés casa y hay tantos que no tienen dónde dormir, tenés tu jubilación y hay tantos y tantas que no tienen qué comer.
Podrías sentirte culpable por estar triste o llorar, pero yo te aconsejo a no hacerlo. Y si no tenés motivos, llorá nomás por el mero placer de asemejarte al tiempo allá afuera, donde llueve y nadie le pregunta a la lluvia o al cielo o al tiempo por qué llueve.
Llueve, llora, es muy lindo.

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/
