Liberación de la culpa

Te convencieron, desde que eras muy chico, que había algo equivocado con vos. Algo estaba mal, y eras vos mismo, porque eras gordo y deberías ser flaco, eras callado y deberías ser parlanchín, te gustaba estar solo y debería haberte gustado estar con gente. Hoy, tanto tiempo después, esa costra de lo que deberías ser y no eres, es como una gran muralla que te separa de ti mismo y hace de ti un enemigo. Deberías estar durmiendo y estás escribiendo.

Deberías haber ido a la playa a caminar, y estás aquí comunicándote con alguien. Deberías estar regando las plantas y estás tomando el té. Y así por adelante, que es una traducción literal, y debería haber sido una traducción de sentido. Estos días atrás, ayer o anteayer, me di cuenta de esto. Entonces comprendí lo que es el tirano interno, el Hitler interior. Es algo o alguien que, dentro de uno mismo, te dice todo el tiempo que no sos como deberías ser. Es la negación de ti, inculcada en nombre de la religión.

La culpa, el auto-rechazo, la auto-condenación. Y cuando esa negación de ti supuestamente ordenada por Dios, entra en ti y empieza a decirte que no eres como deberías ser, está instalado el infierno. Entonces necesitarás que alguna iglesia te perdone, que algún profesional te libre de la culpa. Ese profesional cobra, y estarás endeudado hasta el fin de tus días. A menos que te des cuenta del engaño, y mates ese Hitler interno.

¿Quién te convenció de que el sexo era malo? ¿Quién te convenció de que habías nacido culpable? ¿Quién te hizo creer que eras malo? Sólo tú puedes librarte de las trampas de la religión de la dominación. Hay otra, pero eso no importa ahora, o sí, y talvez sea conveniente decir algo al respecto. Hay una religiosidad que es propia de la vida, es lo que te hace sentirte parte de la humanidad, de la existencia. Te hace saber que eres un milagro vivo, una maravilla que se mueve, anda, respira, ama.

Esta religiosidad no necesita de templos externos, porque es propia de todo lo que existe, no está separada. Y si ya has comprendido que el secreto de todo está en la unidad, comprenderá que hay una sola forma de ser feliz, que es viviendo en la unidad, siendo unidad. Estas reflexiones no pretenden atacar a las iglesias o a cualquiera de sus sucedáneos, pues el sistema multiplica los acusadores por toda la sociedad. Alguien culpa a los demás, yo culpo a quien culpa.

Hoy se recuerda un atentado que le costó la vida a muchas personas, dentro y fuera de la potencia belicista que invade y mata en nombre de la paz. La cadena se repite. Once de setiembre. Solo tú eres la llave. Tú eres la puerta. Una posibilidad de liberación existe en ti. Sólo tú puedes cambiar el juego. Está en tus manos. Tú puedes. Tú eres Aquello, como dice el hinduismo. No hay diferencia entre tu y Dios. Tú eres Dios. Tú eres la posibilidad del amor y la justicia. Once de setiembre.

Um comentário sobre “Liberación de la culpa”

  1. Rolando boa tarde, gostei muito deste texto sobre liberaccion de la culpa. Vc consegue conversar com o leitor e atraves das pala vras o dialogo interno è estabelecido `.As vezes o psicologo ou o filosofo ^confronta-se com o sociologo? A escrita com poesia torna-se mais agradavel igual a vida. abraços comunitários

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