Leyendo

fotoHe continuado la lectura de Feliz por nada, de Martha Medeiros. El placer que esto me brinda, nace principalmente del hecho de que este libro es casi como que una continuidad de mí mismo.

Una parte mía ampliada y desconocida, que reconozco al ir recorriendo los escritos. La autora consigue sorprenderme con su sencillez y profundidad. Escapa del lugar común y del prejuicio, así como también se mantiene lejos de actitudes prescriptivas demasiado serias.

Cuando aconseja, es más bien como diciendo: “Probá, che. A ver qué te parece. A mí me dio resultado.” Habla desde ella misma, desde su experiencia. No desde alguna ideología o convicción, con las cuales tan frecuentemente taponamos el vivir.

Respiro normalidad, una simple y profunda sabiduría nacida de la experiencia personal, cuando me dejo llevar por la lectura de este libro, que ya pasa de la mitad del número total de sus páginas. Todo un récord. Lo compré hace una semana.

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