Juntando

Hacía días que no escribías. No en el papel, al menos. Ibas guardando pedazos de vida. Rincones de las ciudades por donde pasaste. Pedazos de aeropuertos. Rostros. Miradas. Gestos. Calles. Plazas. Multitudes. La terminal de Retiro. Los vendedores ambulantes. La torre de los ingleses. La visita a Alma. El almuerzo en el restaurante. El ómnibus a Mendoza. La llegada a la terminal del Sol. El parque. El rosedal. Parecía que el tiempo no había pasado. Hay veces, cuando vengo a Mendoza, que todo parece haber retrocedido al punto inicial. Al comienzo de todo. Todo vuelve al principio. La iglesia del Sagrado Corazón de Jesús. Las librerías. La avenida San Martín. Los cafés. Papá. El lago. El club de Regatas. Los botes, los remeros, la isla. Todo volvía al punto original. Después de tantos días sin escribir en la hoja, todo está escrito y de a poco va viniendo a la hoja.

 

Deixe uma resposta