Insistiendo

imagesEscribiría. Como tanta gente lo viene haciendo, de distintas maneras. A ver si entre todxs, tantas letras y palabras de indignación y sueños compartidos, somos capaces de finalmente barrer el golpe de Estado del escenario político brasileño.

Tal vez no sea suficiente toda esta rabia y esta oposición de la decencia nacional, para contener la saña oligárquica y privatizante, el viejo y amoral capitalismo salvaje, que no se contenta con robar y explotar, sino se regodea en la ilegalidad y el abuso de poder.

No sería la primera vez en la vida que me tocaría resistir al arbitrio y a la injusticia. En realidad, cuanto más avanza la barbarie, más y más voy refluyendo a ese lugar mínimo donde permanece la vida. Aquí me encuentro con mi historia y la de mi familia.

Una historia hecha de malvones y paseos a la montaña. Cuentos y cantos. Caminos y exilios. Toda esta vida y toda la vida que vino después y sigue viniendo, se reencuentra con la fuerza necesaria para proseguir.

Hay todo un mundo mínimo alrededor, hecho de pájaros y flores, ríos y mares. Gente de la cual puedo saber muy poco o casi nada, y sin embargo tan parecidxs que somos unxs a lxs otrxs. Esto no hay golpe que pueda sofocar. Este infinito trabajo cotidiano de tejer y fortalecer vínculos solidarios.

Rehacer nuestra cara humana en el encuentro con lxs demás. Potencializar nuestra resiliencia en los trabajos de base. Saber que no es el Estado ni los partidos ni las grandes organizaciones, quienes pueden apropiarse de nuestro destino.

Es en ese juego de reflejos, en la base de la sociedad, donde vamos construyendo un mundo más habitable, porque más justo y más solidario, más cooperativo y más amoroso. Esta es la tarea que le da sentido a la vida. Es en esto que encuentro mi mayor continuidad.

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