Pasas algunos días sin escribir, y las hojas esperando. Las hojas esperan y una parte tuya está allí, esperando. Y en esta espera, en estas esperas que esperas que no demoren mucho, escuchas, observas.
La vida sigue. La gente va y viene, y vos, en medio de la gente, por ser gente también, vas y vienes. Todo va y viene. La lluvia y el sol, el viento y el frío, la alegría y la tristeza. Los momentos de entusiasmo y el tedio. Todo va y viene.
Las flores que ves en el parque y en el jardín. Las voces amigas que te acunan dulcemente. Los autos por las calles y por las rutas, van y vienen. Todo va y viene. Y hay un silencio que te acoge, que recoge y reúne todo lo que existe.
Lo llamas Dios, si quieres, o no lo llamas con ningún nombre, pero igualmente te acoge, recoge todo lo que existe. Como las hojas, como tus pies en el piso, todo escribe, todo espera. La escucha, el escribir, todo es un auscultar.

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/
