El freno a las mineras es con movilizaciones multitudinarias, plurales y pacíficas

Este artigo faz referência a um projeto de mineração na localidade de Uspallata, Província de Mendoza, Argentina, que afeta a qualidade da água potável consumida na cidade de Mendoza. O autor foi militante estudantil nos anos 1970, e esteve preso durante a ditadura cívico-militar que assolou a Argentina entre os anos 1976 e 1983. Escreveu um livro sobre a repressão na Universidad Nacional de Cuyo.

En estos días hacíamos referencia a la millonaria publicidad de San Jorge en los medios, mintiendo para neutralizar la resistencia a un proyecto que saqueará nuestros recursos, afectando el medio ambiente y el agua. Pese a lo que la ultima concentración fue la mas importante de las realizadas.

Circunscribirla a “antimineros que se oponen al desarrollo y tomaron por asalto el Senado” o a “cientos de ambientalistas que coparon la Legislatura” es minimizarla.. Cuando no tergiversarla. Correlativamente se intentará penalizar la protesta. Y amplificar “excesos” para generar temores funcionales a la no participación.

Prestos, caratularon “daño agravado y robo”.
Sin embargo el titular del Senado actuó con mesura. Sin exagerar la situación. Lo cierto es que el pueblo de Uspallata en la AUDIENCIA PUBLICA rechaza el proyecto.
Y Jaque como el PJ conducido por Miranda ignora el mensaje. Y no solo ellos.

Ni el Concejo Deliberante de Las Heras, ni las conducciones tradicionales de los partidos, se identifican con los reclamos. Si fueran todos ellos demócratas consecuentes con dudas, impulsarían una CONSULTA POPULAR.
En Uspallata. En Las Heras. O en la Provincia.

No estamos hablando de temas menores.

Estamos hablando de recursos naturales estratégicos no renovables en relación a los que Perón decía:
“Los minerales, las caídas de agua, los yacimientos de petróleo, de carbón y de gas, y las demás fuentes naturales de energía, con excepción de los vegetales, son propiedad imprescriptibles e inalienables de la Nación, con la correspondiente participación en su producto que se convendrá con las provincias.”

Si a un pueblo, en este caso el de Uspallata, el Gobierno no lo representa, se está violando la institucionalidad democrática. Y si además el saqueo y la contaminación constituyen la perspectiva, la situación es mas grave.

Estamos frente a violencia institucional. Frente a lo que la pata rota de una silla constituye un dato absolutamente menor.

Debieran notificarse que la década del 90 pasó.
Y que no habrá deformación de la realidad capaz de frenar la resistencia a un proyecto con el que solo se benefician unos pocos. En cuanto a algunos titulares:
Se presenta la participación social, limitada a ambientalistas. A los que el sistema concibe como una parcialidad minoritaria. No debieran equivocarse. Es Mendoza la que se ha puesto en movimiento. Con la encomiable participación de ambientalistas. Pero también de referentes sociales, políticos y personas del mas diverso origen.

No son cientos los que nos movilizamos. Somos miles. Y cada vez seremos más.

No somos antimineros. Somos pro mineros en la concepción definida por Perón en el 49. Ni cipayos ni lacayos de extranjeros. En este caso de canadienses. Corrupción mediante.

San Jorge no sorteó ninguna audiencia pública. El rechazo al emprendimiento fue contundente. No tienen licencia social.

Para frustrar definitivamente el proyecto San Jorge, se impone la más amplia unidad plural y diversa. Y métodos alejados del “hurto” como del “vandalismo”.
La provocación, venga de donde venga, los utilizará.
O los sobredimensionara é inventará cuando no existan, para generar temores y neutralizar la participación de la gente.

La participación masiva, plural y pacifica constituye la fortaleza de una justa causa, que se corresponde necesariamente con nobles medios.

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