Siguiendo con el juego de letras y palabras. R de relajación. Rojo. Risa.
Relajación muchas veces me viene de exactamente no tener nada que hacer. O bien no tener ninguna obligación. Sin prisa ni presión.
Otras veces, sin embargo, la pausa es casi imposible, y sólo consigo parar si trabajo. Es lo que me pasa ahora. Vine a escribir a ver si consigo aquietarme.
Pausa. Relajación. Quietud. Serenidad. Palabras y sensaciones asemejadas.
Ahora sí ya un poco más tranquilo, puedo seguir a la letra siguiente. Rojo. De allí es que viene la inquietud. Deseos. Calor. Fuego. Pasión.
Creación. Arte. Llama. Sol. Vienen muchas asociaciones. Papá. Girasol. Van Gogh. Más fuego. Naranja. Bien supremo. Dios.
¿Y la risa? Bueno, la risa viene casi a cualquier momento ahora, como antes. De pronto me veo sonriendo desde dentro y me viene como una complacencia. Completud.
Esta mañana me vi en esta situación. Riendo desde dentro. Academia. Ejercicios. Todo está inter-relacionado.
Los deseos me mueven y me animan y alegran. La quietud muchas veces la encuentro reivindicando cada pedazo de mi ser. Mi naturaleza toda.
A medida que me he ido aceptando más como soy, vivo más feliz y contento. Sin ya tanta prevención en relación a lo que debo hacer o no hacer. Más paz y seguridad. Integración. Integridad.
Estas búsquedas y resultados encontrados, en buena medida los he ido haciendo en mis trabajos en salud mental comunitaria, pero también en la práctica de la pintura y el dibujo.
Y también en el ejercicio de la práctica docente, donde fui generando formas de diálogo e intersección de los distintos planos de realidad o mundos de existencia.
La vida misma se va mostrando como un quehacer integrado que me va integrando a todo lo que existe, lo cual es muy placentero.
Escribir acaba siendo una forma de organizar la vivencia. Ir viendo mejor y con más claridad y consciencia.
Foto: Significados.
