Celebrar la vida

Esperar al sol puedo esperar escribiendo. El canto de las aves ya me autoriza a empezar el día también. No me gusta andar solo, así que ahora ya estoy acompañado. ¿Qué decir? ¿Con qué empezar? ¿Cuál es la historia que quiero contar?

La confraternización de fin de año en el condominio Grand Beach, donde vivo. Momento de vernos más de cerca. Construir vínculos. Proximidad. Risas. Música. Emociones de los tiempos actuales y pasados. La vida más de cerca. Esto ya me va trayendo más cerca del segundo punto. La celebración.

Celebrar la vida. Primer punto, en realidad. La celebración de la vida se celebra alegrándonos. En conjunto. Familia y amigos. Comunidad. Todo esto ha venido dándose este año. No solamente en el año calendario que está por terminar, sino en el año vivido desde que empecé yo a volver.

La ida a las Ocas do Indio en Ceará en noviembre de 2023. Actualización en Técnicas de Rescate de la Autoestima (TRA). Los cuidados en salud que me fueron restableciendo en la normalidad. Un día por vez. Ahora. Esta hora. Valorización de la vida. Estas son las cosas que por ahora me viene de compartir con ustedes. ¡Es tan bueno tener con quien conversar!

Más tarde será la reunión familiar en Carapibus. La casa de campo. Muchas historias. Una sola historia. Afecto. La semana que empieza hoy, seguirá con otro momento de encuentro con “Asas do MISC-PB”, el Movimento Integrado de Saúde Comunitária da Paraíba, Polo Formador en Terapia Comunitaria Integrativa.

El mar maravilla. Los sonidos de las olas. Imposible substraerse a su influjo. Stella Maris. El libro del Papa Francisco, “Caminhar com Jesus.” Jorge Bucay, “Encuentro.” “Vida Feliz,” de Divaldo Franco y Joana de Ângelis. Un librito, este último, que me ha hecho y me sigue haciendo mucho bien. Sólo leo libros que me hacen bien. Así recupero mi sensación de pertenecer.

Han pasado ya 14 minutos desde que empecé esta anotación, y me sorprende cuánto se puede decir en tan poco tiempo. El sol ya debe estar por salir. Me dejo llevar por el impulso. Llego a escribir y ya me voy yendo. Las intermitencias de la vida. La vida va y viene, como las olas del mar. Por ahí parece que se ha ido del todo o definitivamente, pero no, sigue allí, de otro modo.

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