Esta mañana salí a caminar. Mientras caminaba, pensaba en lo que ha sido este año que ya va corriendo hacia el final, hasta la hoja que da vueltas y chan: 2014 está ahí. Recordaba las tareas hechas, lo construído colectiva y personalmente, si es que estas cosas pueden ser disociadas. Los desafíos internos que estoy enfrentando, antiguos. El niño interior.
Ir en busca de ese niño que llora, que quiere integrarse con este adulto que ahora va en su búsqueda. El año entero pasando vertiginosamente, mientras iba dando los primeros pasos en dirección al busto de Tamandré, pasaje obligatorio cuando uno va desde Tambaú hacia Cabo Branco. Los viajes a Argentina. Mendoza.
La formación en Terapia Comunitaria Integrativa en Montecarlo, Misiones. Las cataratas. Buscalo en tu corazón, el camino que te lleve a la libertad. Buscalo en tu corazón, el camino que te lleve al amor. Los mensjes intercambaidos con Somos Iglesia. Menos teología, más liberación. Mirar ese niño que llora, que busca un abrazo, que quiere saber que no hizo nada malo.
El contexto. Conocer el contexto. Auto-estima. No disculparse ni condenarse. Conocerse. Ir en dirección a uno mismo. Desde ayer, cuando comencé a leer Auto-estima, como aprender a gostar de si mesmo, de Nathaniel Branden, empezó a abrirse un espacio dentro de mí mismo. Ni condenarse ni disculparse. Asumir la responsabilidad. Conocerse. Vivir concientemente.
Permitirse ir al encuentro de ese niño que está solo y llora. Ir en busca del niño que fui. Los ejercicios del libro, que son simples, van llamando las memorias de la infancia. Uno va reconectando despacito, esos hilos que fueron cortados. Ese niño que fue dejado de lado, condenado, rechazado, empieza a conectarse con este adulto de hoy, de aquí y ahora.
Mientras caminaba, veía a la gente que iba en la misma dirección, o que venía en la dirección contraria. Los trabajadores que limpiaban las calles, o traían mercaderías a las palhoças de la beira-mar. La reunión de ayer en Kairós-Nós Também Somos Igreja. Tan densa, profunda, tocante.
El cumpleaños de Albert a la noche. Hoy los pensamientos parecían como detrás de un vidrio. Las procupaciones, más lejos, como detrás de una neblina. Este ir en busca del niño que fui, está siendo una aventura oportuna y necesaria. Empezar a encontrar ese prójimo tan próximo y sin embargo tan negado, muchas veces.

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/


É preciso ser maduro e corajoso para se colocar nesse caminho desconfortável, mas terapêutico de resgate da criança que vive em nós.
Que bom que você está nela, Rolando, integrando esse ser precioso que você compõe, com carências, mas também de muitas competências.
Continue caminhando e nos contando como é, para que possamos aprender a fazer o mesmo com nossas crianças…