Ante las elecciones

foto“Una cosa es un país, otra un rejuntado,” decía un poema de Affonso Romano de Sant’Anna, que recibí como regalo de un exilado argentino en Rio de Janeiro, en los años 1980. Yo estaba allí, como tantos otros argentinos y argentinas, llevando la vida adelante.

Pasaron muchos anos. Murió John Lennon. Pero no murieron mis sueños. Sueños de mucha gente. Escribo ahora no para tomar partido por alguno de los candidatos a la presidencia de la república que disputarán las preferencias del electorado el día 22 de noviembre.

No me siento en condiciones de opinar a favor o en contra de quienes no conozco. Tengo una aversión natural a la perpetuación en el poder, de quien quiera que sea. Creo que cualquiera que sea el gobierno que mis compatriotas elijan, no sea un gobierno que se olvide de los pobres. Um gobierno que piense en los pobres y cuide de los pobres. No para tenerlos en sus manos y usarlos como masa de maniobra. Los pobres son gente. Son la gente que el sistema descarta.

He estado volviendo a Mendoza a lo largo de todos estos años de ausencia física de mi tierra. Tuve la oportunidad no sólo de preservar mi vida física, sino también la esperanza, en todo este tiempo. Pude ir recuperando mi identidad como persona humana, en todos estos años en que Brasil y Argentina dejaron las dictaduras y volvieron a la democracia. Admiré los gobiernos del PT en Brasil, que incluyeron tanta gente en la ciudadanía. No sé si lo mismo ocurrió en la Argentina. Tengo mis serias dudas.

Lo que no quiero dejar de decir, en esta oportunidad, es que creo que sí, que se debe apoyar en las elecciones presidenciales, a quienes de hecho se muestren comprometidos, de manera consecuente, con la manutención y la ampliación de los derechos sociales. La manutención y la ampliación del respeto a los derechos humanos en todo el territorio del país, lo que no queda claro que se aplique al actual gobierno y su partido.

Se miente mucho en política, esto es sabido. Pero es imperdonable que quienes tienen o deberían tener la obligación de opinar críticamente, se doblen a los favores del poder. No me creo mejor que muchos de mis colegas que en el pasado estaban del lado de las libertades y la ciudadanía, y hoy apenas defienden la continuidad de un sistema de dominación que nada tiene de libertario ni democrático, aún que se realice en el espacio de la democracia formal.

Para decirlo claramente y de una vez, creo que si bien es importante optar por alguna de las candidaturas presidenciales que se presentan a la decisión de la ciudadanía, es aún más importante, que seamos capaces de optar por decisiones que están al alcance de nuestras manos, y que no dependen ni de gobernadores o presidentes, ni de legisladores ni de nadie más que nosotros mismos. Me refiero a decisiones que dicen respecto a la política cotidiana. La política de la persona.

No delegar tanto. No tercerizarnos tanto. No abdicar tanto de nuestra condición humana, de seres capaces de decidir como actuar en lo cotidiano.

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