Ajuste

 

 

 

 

 

 

 

Esta mañana, mientras trataba de ayudar a preparar el desayuno (y en realidad estaba molestando), me di cuenta de algo muy importante. Que en la vida lo que cuenta para ser feliz, es estar donde debés estar, del modo como debés estar, y en el tiempo en que debés estar. El día fue pasando, y esto, que a lo mejor no tiene nada de novedoso, se me ocurre compartirlo, pues lo que cuenta no es la novedad, sino lo que es verdad. Y más que verdad (me acuerdo de Fernando Pessoa), realidad. Si la realidad es eso, estar donde uno debe estar, del modo como debe estar, y cuando debe estar, no es tan difícil. Es una cuestión de ajuste. Yo creo que esto le debe haber pasado a mucha gente antes, en la historia, y el hecho de que uno se dé cuenta ahora, es como que la continuidad de la vida. Ya se dice en el Eclesiastés, hay un tiempo para todas las cosas. Cuando era joven, esto me impactó mucho. Después leí Borges, leí San Francisco de Asís, fui viviendo. Y ahora que me parece que di en el clavo, es como que una sensación de alivio, ¿te das cuenta? Es estar donde debo estar, del modo como debo estar, y en el tiempo en que debo estar. Ahora, una cosa es saberlo, otra hacerlo. Pero es más fácil si uno lo sabe que si no lo sabe, ¿no cierto?

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