La desinformación, así como el lenguaje, no es inocente: tiene propietarios, intereses y efectos concretos. Divide para dominar. Su daño no está solo en manipular opiniones, sino en romper los lazos que nos permiten convivir…
La desinformación, así como el lenguaje, no es inocente: tiene propietarios, intereses y efectos concretos. Divide para dominar. Su daño no está solo en manipular opiniones, sino en romper los lazos que nos permiten convivir…