No había nadie, menos una viejita que me saludó, y el vigía del predio de al lado, a quien también saludé. Por lo demás, era el sol y el mar, las nubes y el aire,…
No había nadie, menos una viejita que me saludó, y el vigía del predio de al lado, a quien también saludé. Por lo demás, era el sol y el mar, las nubes y el aire,…