Pocas preguntas son tan frecuentes y molestas como ésta. Frecuente, porque son incontables las veces por día que nos la hacemos. ¿Voy al cine o al teatro? ¿Barro la vereda o no? ¿Me levanto a escribir estas cosas o lo dejo para mañana? ¿Publico o guardo?
Y la lista se extiende. Y digo que la pregunta es molesta porque nos obliga a estar decidiendo todo el tiempo, lo cual da un trabajo bárbaro. Pero esto es inevitable, si es que aún somos seres humanos.
Si fuéramos máquinas, la cosa casi no se presentaría, o estaría reducida al mínimo: seguiríamos un programa automático, con pocas alternativas para elegir. Entonces, por más molesta que te pueda parecer la pregunta, es mejor que te la sigas haciendo. ¿No te parece?
Lo otro no es un buen camino. La maquinización no nos conviene a los humanos.

Sociólogo, Terapeuta Comunitário, escritor. Vários dos meus livros estão disponíveis on line gratuitamente: https://consciencia.net/mis-libros-on-line-meus-livros/
