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Escribir es juntar

Escribir es juntar

Es reunir

Es ver en perspectiva

Es ver ya no las partes separadas o aisladas, sino en conjunto

Así es que, por estos motivos, escribir hace bien

Me hace bien

Me comunica

Me comunica conmigo mismo y en seguida con el mundo circundante

Entonces sé qué decir

Sé qué está pasando

Qué quiero

Qué no quiero

Qué sentido tiene

Para qué

Por qué

Leer es escribir también

No hay lectura no escrita

La de mí y la del mundo alrededor

Leída

Ilumina

Aclara

Orienta

Humaniza

Escribir es contactar

Presentificar

Conectar

Estar presente y hacerse presente

Mundo literario

De tanto leer y escribir, este mi mundo es ya el más amplio e incluyente en que vivo

Recupero lecturas primeras y recientes, y todas las del medio

Y estoy allí, en un mundo que me contiene y me guarda

Leo y escribo al leer y escribir

Me guardo en ese mundo acogedor que respiro y piso

Por allí voy a cada paso que doy, confiado y sin miedo

Mis libros me traen el cariño y la presencia de personas queridas

Al leer me interno en espacios que me amplían y me alegran

Me recuerdan y me enseñan

Me completan y anidan

No puedo vivir sin mis libros, que son los ladrillos de las paredes de la casa que me contiene y soy

Cuando algo me falta, refluyo a mi lugar en las páginas que me guardan

Entonces retomo aliento y ánimo

Fantasías y deseos

La fuerza de la vida

Imaginaciones y sueños

Afectos

Todo lo que es precioso

Está aquí guardado de manera bella y sabia

Creativa y unitiva.

Un solo tiempo

No sé si debido a haber vivido ya bastante tiempo

Ahora para mí hay un solo tiempo

Se juntaron todos mis tiempos

Todas mis edades

Ya no soporto más la ausencia.

La negación de la realidad, la fragmentación

Vienen teniendo cada vez menos chances

Menos tolero cada vez lo que no es

Lo que no existe y sin embargo tratan de imponernos

La falsedad, el hacer de cuenta, la disimulación, la confusión

No es que no caiga una u otra vez

Caigo, sí, por supuesto

Pero el hecho es que cada vez menos me mantengo en la confusión.

Otra vez siento la ayuda y la presencia divina

Jesús a mi lado

Busco la luz en la Escritura

Leo, medito, escribo, dibujo

Construyo a todo instante formas de unificación.

¿Qué hacer? ¿Qué sentido tiene la vida? ¿Qué quiero?

Mientras voy andando por ahí, y aún en medio de mis tareas cotidianas, me vienen preguntas como éstas.

Las pongo a la hoja como una manera de seguir cosiendo los hilos de mi vida.

Pocas cosas me dan más sentido y satisfación que leer y escribir.

Mientras voy viviendo, mis lecturas y escritos se van interconectando, de manera que ando por un mundo acogedor.

Mis memorias, mis caminos, gente que conocí, van confluyendo en el presente.

Así es que me acompaña generalmente una sensación de pertenecimiento, identidad y paz.

No es que no tenga conflictos, que ponen a prueba mi capacidad de verme y ordenarme, comprenderme. Pero todo va siendo un aprendizaje sorprendente, un ir viendo cosas nuevas a partir de los tropiezos y dificultades.

Sobre todo voy teniendo una actitud más benevolente conmigo mismo.

Dejo de exigirme tanto.

Paro, descanso, me acepto.

Ya anduve bastante, creo que hice una obra perdurable en varios campos.

El principal, el del amor, el eje y sentido de la existencia.

Esto es lo que le ha ido dando consistencia a mi vida.

He podido ir saliendo de situaciones que se siguen presentando, en que me veo obligado a volver una y otra vez a este eje fundamental.

Así me ordeno, respiro, gano fuerzas.

En la perspectiva del tiempo vivido, tengo más bien una sensación de familiaridad con la persona que soy y con el mundo que me rodea.

El otro, el más lejano, que aquí y allí irrumpe de varias formas, tiende a parecer oscuro. No sé si de tanto que le ponen énfasis a lo que está mal.

Entonces me apoyo en la luz que sostiene todo y contiene todo. Así voy. Día tras día.

Cada palabra que escribo es un libro

Cada palabra que escribo es un libro, una biblioteca

Un universo en sí

Los renglones y las hojas

Recogen estos viajes internos y externos, eternos

Lo único que busco al hacer esto

Al leerme en lo que escribo y en lo que voy viendo y viviendo

Es estar cada vez más entero, cada vez más aquí

Cada vez más consciente

De haber conseguido aquello que era y es para mí

Lo más valioso

Aquél tesoro que no puede ser robado

La inserción en el mundo por el amor

Esto no me libra de errores ni tropiezos

Soy humano

Trato de recordarme esto continuamente

Soy desafiado constantemente

Como toda persona viva

A cambiar en el sentido de la mejora

Un enraizamiento más constante y más entero en el vivir

Una belleza mayor en el estar aquí

Una aceptación más incondicional de mis maneras de ser

Cosas que alcanzo en buena medida

Mediante la escucha atenta y activa

La apertura a las demás personas

Y el río que corre, corre sin parar

Y me lleva al mar que es todo.

Los libros me guardan

Y me guardo en los libros.

Escribir libera

He adquirido el hábito de llegar hasta la página a compartir algunas cosas. Esto me permite ir aireando mi mundo interior. La vida deja de serme ajena. Es más mía a cada palabra que pongo en la hoja. Por supuesto que esto sucede solamente si me leo. No basta escribir. Es necesario leer lo que escribimos.

Ser como si dijéramos un interlocutor o interlocutora privilegiado/a. La vida va pasando de a poquito o de repente. Las anotaciones permiten ir captando los matices, los detalles pequeños. La versión auténtica. Lo vivido. En la medida en que vamos registrando la sucesión de vivencias, nos apropiamos de ellas.

No solamente las vivimos, sino que las hacemos nuestras. Esto impide la deterioración de la memoria, al mismo tiempo que nos adentra en lo eterno. La vida es ininterrupta, como dice Jorge Luis Borges en su poema “Arte poética”: un Heráclito incesante. Este transcurrir se detiene, se incorpora, nos unimos a él, al escribir y leer lo que escribimos.

Es muy sencillo. Estas cosas, estas sensaciones, remiten al tiempo anterior. En mi caso particilar, me recuerdan el tiempo antes de mi nacimiento. Esto lo he ido recuperando a fuerza de insistencia. Ejercitando. Mi vida, que llegó a parecerme discontínua, rota o quebrada, está unida ahora.

La he ido cosiendo a fuerza de idas y venidas por los recovecos de la memoria. La literatura y la pintura son aliados fundamentales en esta tarea unificadora. La escucha atenta de uno mismo/a.

Rehacer la amistad con nosotros mismos/as. Querernos, tratarnos bien. Amar nuestras cualidades. Saber que no somos perfectos/as. El trayecto entero se junta aquí y ahora.