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Mi San Francisco de Asís

Creo que fue de mi padre Omar (fallecido el 4 de octubre de 2019) que supe de la existencia de San Francisco de Asís.
Il Poverello. I Fioretti. Me enamoré de este santo. Creo que mi generación se enamoró.
Nikos Kazantzakis, “El pobre de Asís”. El hermano ovejuela.
Aquél que era capaz de amar a quienes le golpeaban.
La película “Hermano Sol, Hermana Luna”. Clara de Asís.
El evangelio. La Argentina atravesaba una de sus incontables dictaduras.
El sol sin embargo seguiría brillando más allá del horizonte.
No han cambiado mucho las cosas.
Sigo soñando con un mundo en que podamos ser hermanxs.
Este sueño sigue alimentando mi deseo de vivir.
(R.L)

Papa Francisco nos exorta a viver no amor

Mensagem do “Ângelus”, DIA 22/05/2016

Caros irmãos e irmãs, bom dia!

Hoje, festa da Santíssima Trindade, o Evangelho de João nos apresenta uma passagem com um longo discurso de despedida, pronunciado por Jesus, pouco antes de Sua Paixão. Nesse discurso, Ele explica aos Seus discípulos as verdades mais profundas concernentes a Ele, e assim fica definida a relação entre Jesus, o Pai e o Espírito. Jesus sabe que está próxima a realização do desígnio do Pai, que se cumpriria com Sua morte e ressurreição. Por isso, Cristo quer assegurar aos Seus que não os abandonará, pois Sua missão será prolongada pelo Espírito Santo. É o Espírito quem vai prolongar a missão de Jesus, isto é, de levar adiante a Igreja.

Jeus revela em que consiste esta missão. Antes de tudo, o Espírito nos ensina a compreender muitas coisas que o próprio Jesus ainda tem a nos dizer. Não se trata de doutrinas novas ou especiais, mas de ajudar-nos a compreender mais plenamente tudo o que o Filho ouviu do Pai e fez conhecer aos discípulos. O Espírito nos orienta diante, com um olhar voltado para Jesus, e, ao mesmo tempo, aberto aos futuros acontecimentos. Das novas situações existenciais. Ele nos convida a caminhar pela história firmemente radicados no Evangelho e também com dinâmica fidelidade às nossas tradições e costumes.

Mas, o mistério da Trindade fala-nos também de nós, de nossa relação com o Pai, o Filho e o Espírito Santo. De fato, por meio do nosso Batismo, o Espírito Santo se acha inserido na vida e no coração de Deus, que é comunhão de Amor. Deus é uma família de três pessoas que se amam, ao ponto de formarem uma só coisa. Esta família divina não está fechada em si mesma, mas é aberta e se comunica na Criação e na história, tendo dado entrada na vida humana, para chamar todos a dela fazer parte. O horizonte trinitário de comunhão a todos nos envolve, e nos estimula a viver no amor e na partilha fraterna, certos de que onde estiver o Amor, aí Deus está.

O fato de termos sido criados à imagem e semelhança de Deus nos chama a compreender a nós mesmos como seres de relação e a viver relações interpessoais, na solidariedade e no amor convivial. Tais relações se dão sobretudo no âmbito de nossas comunidades eclesiais, para que seja cada vez mais mais viva a imagem da Igreja, ícone da Trindade. Mas, dão-se em todas as demais relações sociais: na família, nas relações de amizade, no ambiente de trabalho… em todas. Trata-se de ocasiões concretas que nos são oferecidas, para construirmos relações cada vez mais humanamente ricas, portadoras de respeito recíproco e de amor desinteressado.

A festa da Santíssima Trindade convida-nos a nos esforçarmos para nos tornarmos laços de consolação e de misericórdia. Nesta missão, somos amparados pela força que o Espírito Santo nos dá, curando as feridas humanas da injustiça, da exploração, do ódio

Que a Virgem Maria, que acolhendo a vontade do Pai, concebeu pelo Espírito Santo, que ela, espelho da Trindade, nos ajude a reforçar nossa fé no mistério trinitário, e a encarná-la com escolhas e atitudes de amor e unidade.

https://www.youtube.com/watch?v=CjfwlKYAyj8
(Do minuto _0:54 ao minuto 06:18)

Trad.: Alder Júlio Ferreira Calado

Ruego…

Por Eva Zamporlini

Que lluevan a millares
Estrellas en el cielo infinito.
Que el silencio
Transforme en carcajadas
El dolor de sed de tantos niños
La maldad tropiece
Una vez más
Y se haga añicos.
Que la flor del romance
Permanezca
Intacta y desafiante
Entre los truenos.
El rumor de las aguas
Que pasean
Acompañen el sueño
De infinito
Y el verdor no marchite
La esperanza
De hacer cadencia
El uno en muchos
Unidos por borrar
Tanta frontera.

Fuente: La Quinta Pata
http://la5tapatanet.blogspot.com.br/2015/03/ruego.html

Hay días que amanezco palestina

Irene Haimovichi
Hay días que me despierto palestina.
En esos días me cubro el cuerpo con una túnica cuyo ruedo besa mis pies y los cubre, protejo mi cabeza y mis hombros con el velo islámico y así salgo, muy palestina, a las calles de mi mundo.
Amanezco palestina acá en Buenos Aires cuando allá, en el medio oriente ancestral los hermanos se lastiman, se destruyen.
Es la magia del dolor la que me transforma. Es la magia y es la memoria que guardan mis genes semitas.
Los pies se esconden bajo la túnica, el rostro se oculta tras el velo, la vergüenza se inventa un sistema linfático para recorrerme.
Hay días que me despierto palestina.
Soy una madre palestina que abraza a su hijo quebrado en sus brazos.
Y soy el agua que no llega a la casa de esa mujer para humedecer las bocas resecas de la familia palestina dónde esa mujer es madre, y es esposa, y es todo.
Y soy la medicina que no puede cruzar la frontera, y soy el plato de comida que nadie sirve porque la olla se quedó huérfana de cucharones y de bocas tras el bombardeo que nos mató a todos.
Soy esa mujer palestina muerta, y soy su hijo llorando a su lado, mirando al universo que no lo ve, que no le responde.
Hay días como hoy que se repiten desde que mi memoria es memoria, desde que las fotos de los campos de concentración dónde murieron millones de niños, millones de ellos judíos, se superponen con las imágenes de los niños palestinos sometidos a la brutalidad de una guerra que no quisieron, ni buscaron.
Nada me hermana con las milicias israelíes que asesinan niños palestinos.
Será por eso que desde mi judeidad hay días que amanezco palestina.

Es preciso soñar

Es preciso soñar. Es necesario soñar, sí, sí, verdaderamente. ¿Por qué digo que es necesario soñar, que es preciso soñar? Porque la vida puede irse perdendo, podemos ir muriendo en vida, casi sin darnos cuenta, o sin darnos cuenta absolutamente, en el caso de que simplemente nos adaptemos a lo que está ahí, a lo dado, a lo que el sistema propone e impone, sutil y drásticamente. Cuando escribo estas cosas, no me estoy disponiendo a hacer un discurso, una predicación moral, decirle a los demás lo que hay que hacer, lo que habría que hacer.

Más vale estoy disponiéndome a dejar que las palabras me vayan llevando de vuelta a esa situación en que fui capaz de soñar, en que fui capaz de construir un mundo que yo pudiera habitar, y en el cual pudiera ser feliz. Algo imperceptible de pronto nos da una señal, o me da uma señal, ya que estoy hablando en primera persona. Una cosa chiquitita de repente despierta en nosotros, o en mí, en vos, en quien sea, y nos da una señal. Nos dice que algo no está bien, no es como debería ser.

Si yo le presto atención a esa pequena señal, de repente puedo ir dándome cuenta de qué es lo que no está o no es como debería ser o estar. Puedo haberme adaptado demasiado, puedo haber ido incorporando demasiadas opiniones y hábitos ajenos a mi vida. De pronto puedo haberme ido transformando en un perfecto extraño a mí mismo, sin darme cuenta. El sistema juega a eso.

Pero no voy a ponerme a criticar al sistema capitalista en abstracto, sino más bien dejar que alguna posibe luz se vaya haciendo, vaya llegando de a poco. Pertenezco a una generación que tuvo y en buena medida sigue teniendo sueños grandes y chicos, de todo tipo. Justicia social, amor, paz, medio ambiente, espiritualismo, creatividad artística, fraternidad. La lista es enorme.

Pero ¿cómo esos sueños viven en mí, en mi cotidiano, en mis relaciones en casa, con mis familiares y amigos, con la gente con quien convivo y que encuentro cada día? Cuando empecé a escribir estas líneas, estaba pensando en algo muy simple y directo. ¿Qué había pasado, qué ha pasado con mi capacidad de soñar, de construir imágenes, lugares, cosas como cuadros, fantasías, cuentos, relatos?

¿Hasta qué punto vivo en libertad y creo, o al contrario, me habré tornado un esclavo de ese realismo ingenuo que Julio Cortázar tan bien describe en La vuelta al día en 80 mundos? Cuando era chico y cuando era joven, me permitía viajar con la imaginación, y también en bicicleta y de mochilero. Y ahora, ¿viajo solamente en auto o en avión?

Hay una parte nuestra, como seres humanos, que es totalmente inaprehensible e inexplicable — al menos para mí. Y sin embargo, no hay un solo ser humano que no sepa de qué se trata. Me refiero a la capacidad de construir un mundo propio, un lugar para uno mismo en el mundo. Construír un lugar para uno mismo y habitarlo.

Sin esto, somos desterrados o desterradas en permanente exilio, presas fáciles del consumismo o de las manipulaciones ideológicas o mercadológicas o de la lógica que sea. Lógicas ajenas a la nuestra empiezan a conducir nuestra vida: es lo que llamo el robo de la vida.

Y esto se da en cosas simples, en lo cotidiano. Hay que estar alerta, mirar hacia adentro y hacia afuera, con atención. Que nuestro sueño viva siempre, que se sume a los sueños parientes con los cuales se va tejiendo la tela de la vida.