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Terapia Comunitaria Integrativa en español

Puede ser que yo haya estado aparentemente ausente de las rondas de TCI en español de los viernes. Pero no es así. No puedo estar ausente de un lugar que se fue haciendo podría decir indispensable para mí.

Lo mismo digo de la Red Internacional de TCI en Español. Es que la vida me trajo de vuelta a Mendoza, el lugar donde nací. Y estoy viviendo días en familia. Extrañando en varios sentidos mi tierra natal. Tan rica y próspera aparentemente. Tan diferente de Joao Pessoa, donde vivo habitualmente.

Ahora la calandria canta anunciando la llegada del nuevo día. Este espacio de TCI en español se fue haciendo muy valioso para mí. No menos que las rondas en portugués, debo decir. Pero hablar de mis sentimientos entre ustedes, reverme, rever mi historia en español, tiene un sentido especial. Es mi lengua materna. De aquí vengo.

Migrante. No dejé de ser un migrante. Hay cosas que solamente supe al escucharlas en español, en rondas de TCI en español. Hay veces que las palabras desdicen lo que queremos decir. Entonces es mejor escuchar. Escucharme. Escuchar. ¿Adónde quiero llegar? Adonde estoy. Ser migrante me enseñó esto. El ir llegando.

Lo vi claramente en el texto de Adalberto Barreto, “As dores da alma dos excluidos no Brasil.” Y sigo viendo que el proceso de regreso es continuo. A menos que yo esté plenamente atento y presente, podré estar perdiendo la vida, que es sólo de ida. Por eso es que les escribo. Por eso es que escribo.

Por eso es que estoy con ustedes aun no estando. Sigo escuchando el canto de la calandria, y la luz del día ya se va mostrando en el cielo. Tengo la sensación muchas veces de estar en un mundo extraño e inaccesible, hasta cierto punto. En otros momentos me parece que con toda la tecnología y modernidad imperante, nada cambió o casi nada.

La vida sigue siendo ese lento e imperceptible ir transcurriendo. Ir pasando, como dice el poema de Jorge Luis Borges, “Arte poética.” Hay muchas cosas que aprendo con gusto y no sin cierta perplejidad. El lenguaje incluyente o inclusivo.

Les agradezco la atención y la resonancia que me brindaron en muchos momentos. Hemos construido vínculos. Pertenecimiento. He podido ver de otra manera, hechos y sentimientos que me esclavizaron en el pasado. Me encadenaban a un pasado que ni siquiera era mío.

Me toca ahora habitar un presente del que soy un visitante inesperado. Alguien que de pronto se admira de estar donde está y de ser quien es. Esto lo registré en mi libro Um terapeuta comunitário em busca de si mesmo. Es el nacer continuo. Poiesis. Les puedo asegurar que formar parte de esta red es y seguirá siendo para mí esencial. Gracias!

Rondas virtuales de Terapia Comunitaria Integrativa – setiembre

Las rondas virtuales de TCI son un espacio de escucha, palabra y vínculos. En estos tiempos de confinamiento, podemos encontrarnos y compartir aquello que nos inquieta. Problemas familiares, dificultades de convivencia, violencia, hambre, desempleo.

Aquí no se discuten ideas, sino se intercambian estrategias de superación. Se generan amistades, se refuerzan las emociones positivas, de manera que podemos seguir adelante.

Es una actividad pública, abierta y gratuita.

Vea aquí la lista de rondas disponibles:

Calendario Semanal Rondas Públicas en español

 

 

Pertenecimiento

Me refugio entre las letras. Allí me anido, hago mi mundo. Me guardo, me resguardo, me fortalezco.

Esto ya lo he dicho incontables veces, y lo seguiré diciendo mientras así sea para mí.

Leo y escribo para integrarme en un mundo más grande, más amoroso, más digno, más justo, más bello.

Me rehago de todas las presiones y alienaciones, de todos los debería o debiera, de todas las culpas. ¿Qué culpa tengo yo, al fin y al cabo?

No quiero exigirme más, ya que estar como estoy, es lo mejor que pude.

Es lo mejor que puedo. Podría ser mejor, podría mejorar esto y aquello, y así seguiría en eterna desconfianza de mí mismo, eternamente disconforme con lo que soy.

Estar como estoy, es lo mejor que pude. Es lo mejor que puedo. Es como soy.

Podría hablar más, ser más sociable, más comunicativo, más educado, más eficiente, pero no sería yo.

Yo soy esta especie de rueda que gira, esta mandala extensa e intensa que muchas veces no sé muy bien cómo administrar. Esta sensación de inadecuación que me acompaña, de no ser quien debería ser, de no ser como debería ser, de no estar donde debería estar ni como debería estar, es en parte resultado de lo que fue mi trayectoria de vida. En parte también, es resultado de mi naturaleza. Soy agua, agua dentro y afuera, agua alrededor, agua por todas partes.

Podría pensar menos, ser más discreto, más oportuno, más no sé qué ni por qué. Entonces ya no sería yo.

No es que desprecie la necesidad de tratar de mejorar algo, pero no acepto más que esto me siga robando de mí mismo.

Ya no tengo tiempo para seguir tratando de no ser yo. Me queda solamente tiempo para hacer las paces con esto que está aquí, esta sobrevivencia, esta insistencia que soy.

Podría ni estar, y estoy. Esto es la victoria de decisiones acumuladas, apoyadas por personas muy queridas de mi familia, algunos pocos y preciosos amigos y amigas, y algunas personas que estuvieron y siguen estando cerca.

Entonces no me exijo tanto. Trato más bien de exigirme menos, o casi nada, o nada. Ser un poco más benévolo conmigo mismo. Saber que lo que está adentro mío fragmentado, es algo que voy cosiendo de a poco, como lo he venido haciendo en todos estos años, después de los sucesivos golpes.

Muchas veces, me asusta y me admira lo que veo hacia adentro mío. Pero aún allí, muchas veces veo brillar la luz. Luces que yo mismo he pintado y seguiré pintando, y que están también alrededor mío, en los cielos de la tarde y del amanecer.

No dejaré de contribuir con la reconstrucción humana imprescindible, que supera en mucho circunstancias puntuales, aunque las incluye. Mi tarea es como la de las hormigas, contínua, casi invisible, colectiva, colaborativa, integradora e integrativa. Integradora porque me reúne y reúne. Integrativa porque me cohesiona aún más, y esto es imprescindible.

Mi foco no es cambiar el estado ni la sociedad, son cosas demasiado amplias y lejanas, demasiado abstractas en algún sentido, y demasiado impermeables a las motivaciones que me mueven. No creo en partidos ni ideologías, sino más bien, en gente que se da las manos, más allá de cualquier divisionismo. Sumar, juntar, unir, es lo que busco y en esto me encuentro.

¿Qué informaciones necesito? ¿Cuál es el tipo de conocimiento que me hace bien? Hay informaciones en exceso. Inútiles. Dañinas. No quiero dejarme invadir, intoxicar, por ese contínuo flujo de negatividad impregnada de deseos, órdenes, manipulación, que me aleja de mí mismo y distorsiona mi estar en el mundo. Me hace bien saber sobre el arte poético.

Me hace bien porque me nutre, me enriquece, me pone en contacto con mi ser más profundo. Me reinstala en la trayectoria de la humanidad. Me ayuda a ser más libre.

Disminuye mi sensación de soledad. Lo que digo de la poesía vale también para la amistad y la oración. Mi integración en el mundo depende en buena medida, de cuánto me dejo absorber por las obras de arte que pueblan bibliotecas.

Por poco que me adentre en la poesía, la sensación es, cada vez más, la de estar volviendo. Volviendo a un lugar al que pertenezco. Una eternidad tangible. Sea la poesía que leo en los libros, o bien aquella que me rodea por todas partes.

Construcción

“No hay una cosa que no sea una letra silenciosa de la eterna escritura indescifrable cuyo libro es el tiempo.” Jorge Luis Borges. 
Los ejemplos de vidas jóvenes que fueron y son sacrificadas injustamente, nos tocan, son la luz que alumbra la posibilidad de que haya justicia. Otro joven, que fué torturado hasta la muerte por enseñar que se puede vivir justamente bajo el amor como regla, sigue recordándonos que hay un niño que nos señala el camino. Podemos tratar de seguir por ese camino estrecho, que conduce a la vida eterna. Él estará siempre a nuestro lado.
En mi opinión, cada ser humano es una posibilidad de realización de un destino único. No creo en la masificación despersonalizante que trata de disolver las diferencias. Creo que tenemos distintas vocaciones, dones de Dios con los cuales somos llamados a ejercer nuestra libertad creadora y nuestra responsabilidad.
El arte poético literario tiene un papel crucial en la construcción de esa felicidad a la que estamos destinadxs. Es dejarnos cautivar nuevamente por la belleza, por la maravilla de la existencia.
Escribo y leo y así hago mi mundo y lo habito. Un mundo íntimo e infinito. Lo puebla la sonrisa del niño que fui y sigo siendo. Los paisajes de cielos y pájaros y flores y cantos. Y cosas que estas pinceladas rápidas y talvez difusas consigan evocar en su simplicidad.
Compartir, repartir, son imposibilidades para cierto tipo de gente que puede llegar a creer que son más, porque tienen cosas que a los demás les falta. Me parece que como humanidad, nos hemos alejado demasiado de la posibilidad de una coexistencia en la cual el amor, la solidaridad, sean condición para una vida plena.
Se estableció que alguien debe sufrir para que la sociedad exista y se mantenga. Este es un falso supuesto. Podemos revertir esta situación  (como mucha gente lo hace) habituándonos a vivir más en contacto con nuestro ser profundo. Disminuyendo la violencia que nace de la no aceptación de nosotros mismos. Admitiendo que necesitamos amor para vivir, y que esto me obliga a ir en dirección de las otras personas.
Hay una nueva generación que le da valor a algo más que al dinero y a los bienes materiales. Esto a mí me hace ver que hay esperanzas concretas en el sentido de que no sé en qué tiempo, será posible esa otra forma de sociedad que queremos.
Fue elegido en Brasil un presidente que jamás podría haber sido candidato, ya que es un criminal de lesa humanidad. Esto hace evidente cuánto hay por hacer en el campo educacional. No sólo la educación formal, sino también aquella otra que hace que sepamos que somos personas, que podemos decidir, y que las decisiones deberían estar en nuestras manos, y no en manos de quienes tienen el poder de controlar las conductas ajenas.
La vida no está hecha, la vamos haciendo. Vamos haciendo nuestro lugar en el mundo, vamos haciendo nuestro propio mundo. Los trabajadores y las trabajadoras, la hacemos con los distintos quehaceres cotidianos. Pero el trabajo medular a que me refiero, es aquél que nos incluye en la trama de la existencia.
Las palabras que nos constituyen, que nos adentran en la escritura de una realidad que se va haciendo nuestra por este ejercicio. Sin esta tarea cotidiana que exige un contínuo aprendizaje flexible de lectura escritura, no llegamos nunca a ser propiamente humanxs. Por esto es que es tan lamentable que se invierta tanto esfuerzo en la deseducación alienadora. Gente ajena a sí misma es la precondición de la deshumanidad.

Lo poético-literario como forma de recuperación de la persona humana

Ya he escrito varias veces sobre esto, pero lo sigo haciendo. Es que uno va encontrando cada vez que vuelve sobre lo mismo, nuevas facetas. Otros aspectos que se nos van presentando como importantes. Sólo puedo decir algo sobre este tema, desde mi propia experiencia personal. Cómo me he venido recuperando como persona a través de la lectura y la escritura, en las cuales cada vez más encuentro espacios de reconocimiento de mi proprio ser, y de identificación del mundo en el que vivo, diferentes de lo que se presenta como “realidad objetiva”.

Esto es apasionante, ya que lo que creíamos saber, se nos presenta otra vez como nuevo. Es un manantial inagotable. Me gustaría ir dando algunas pinceladas, algunas menciones por rápidas o superficiales que puedan ser o parecer, sobre el hecho real de que algo tan simple como la poesía y la literatura pueden hacer mucho (y de hecho hacen mucho) para que uno se tenga de vuelta, para que la persona se desaliene, sepa de verdad quién es, y tenga una vivencia de sí misma y de su mundo, desde su propio ser, y no desde un ser extraño que internalizó a fuerza de coacción y presiones, amenazas y violencia.

Sé que suena un poco dramático esto, pero sabemos que es así. Lo que se acostumbra llamar de “educación”, tiene mucho de esto, de ruptura y disociación del ser que somos para que sea introyectado un muñeco obediente y sumiso, una copia falsificada que atiende a comandos externos. La sociedad capitalista vive de esto. Pero en la contramano, están los anticuerpos. Las acciones y percepciones que aquí trataremos de mapear aunque sea de una manera superficial y rápida, que conducen a la recuperación de la persona que somos, el ser que cada uno de nosotros es.

Una de las cosas que se me ocurre en este momento, es que al sumergirnos en el mundo de lo poético, el tiempo se detiene. Cuando leo un poema de John Keats, por ejemplo, o de Gustavo Adolfo Bécquer, o de Jorge Luis Borges, entro en un espacio tiempo detenido, inmóvil. Es lo que se puede parecer a la eternidad. Lo mismo sucede cuando me entrego a la lectura de un libro como el Martín Fierro, de José Hernández; o de Martha Medeiros, Feliz por nada; o de Gabriel García Márquez, El general en su laberinto.

Me extiendo, supero mis límites, me integro en una unidad física y espacial que me extiende más allá de las dimensiones comunes a las que puedo haber llegado a acostumbrarme.También sucede que al leer me reconozco como más real que del lado de acá de la lectura. O sea, en la narrativa poética y literaria, me encuentro más parecido a mí mismo que en mis versiones cotidianas, si es que mi cotidiano está demasiado aplanado, demasiado chicoteado por la rutina, los medios de comunciación, las doctrinas y las ideologías, el cientificismo, el intelectualismo, para citar apenas algunas de las plagas alienantes que andan por ahí.

Entonces leo para ser más, leo para ser más yo. Leo para apropiarme de mi ser y del mundo que me rodea. Y lo mismo sucede cuando escribo. Escribo también para adueñarme de mi vivencia, para aprender a ser yo mismo, a distanciarme de las copias falsificadas o tercerizadas con las que pude haber llegado a confundirme. Y creo que puedo decir que todos mis escritos atienden a este imperativo, y a estas intencionalidades que aquí muy rápidamente he enumerado. Cada uno de mis libros y artículos, son intentos por alcanzar esa realidad más tenue pero muy efectiva y concreta de la cual está hecho el mundo, de la cual estamos hechos los humanos, cada uno de nosotros.

Críticas a la ideología neoliberal y caminos de salida

1. Crítica del modelo del FMI por Joseph E. Stiglitz.

Joseph Stiglitz es premio Nobel de economía. Fue vice-presidente y jefe del sector económico del Banco Mundial, director de los asesores económicos del presidente Clinton. Durante más de diez años, fue el hombre más informado en los Estados Unidos y, por lo tanto, en el mundo en materia de economía. Publicó un libro Globalization and Its Discontents ( W.W. Norton, New York, 2002 ) que es la crítica más radical al FMI que se podría imaginar. Él es la persona más informada. Dijo todo lo que se podía decir, con más fuerza todavía que los críticos de afuera que conocen lo que hizo el FMI por sus resultados.

Según J. Stiglitz el FMI provocó desastres económicos y humanos en todos los países que aceptaron su interferencia y aplicaron sus exigencias: en el Sureste asiático en Corea del Sur, Tailandia, Indonesia, Filipinas, en México, en la Argentina, y más que todo en Rusia. Pues en pocos años de régimen FMI Rusia perdió 50% de su PIB y sobre todo entró en un sistema de desigualdad extrema en la que todas las riquezas están concentradas en manos de algunos traficantes y especuladores mientras la inmensa mayoría del pueblo está sufriendo la peor depresión. Nunca se había visto un país destruido en esa forma sencillamente por haber aplicado las recetas del FMI. Estos son los casos extremos. Al revés los países que se negaron a aplicar los programas del FMI se salvaron: Etiopía, Jordania. Botswana, Uganda, y sobre todo China.

Al FMI, Stiglitz opone tres objeciones fundamentales: 1.- Los dirigentes son puros teóricos que no conocen los países que quieren gobernar, y no toman en cuenta la realidad de los pueblos. 2.- Practican una economía arcaica que no toma en cuenta los trabajos de los economistas en los últimos años. 3.- El FMI no tiene ninguna transparencia; todo es rigurosamente secreto. 4.- Nunca aceptan ninguna forma de diálogo; mandan y no discuten ni ofrecen argumentos, actúan como puros dictadores.

El FMI dicta las cartas de intenciones supuestamente redactadas por los gobiernos sumisos. Las negociaciones son siempre ultra-secretas y los pueblos nunca saben de qué se está hablando y cuales son las condiciones impuestas. Los economistas del FMI son fanáticos de un mercado puro, puramente abstracto, y nunca miran hacia las consecuencias humanas. Si hay cesantía, el remedio es bajar los sueldos para alcanzar la igualdad entre oferta y demanda. En una palabra el FMI es el gran dictador del mundo, por el que los Estados Unidos quieren gobernar la economía mundial y someter los países de menor importancia a su dominación total.

El autor dice todo eso porque lo ha visto con sus propios ojos, estando en el mejor observatorio. No lo dice con resentimiento, sino con toda calma como quién sabe de que está hablando.

El autor muestra como la globalización solo tuvo ventajas para los países ricos. Pues, estos quieren que los países pobres les abran sus mercados, pero ellos protegen sus mercados siempre que tendrían condiciones desfavorables.

La doctrina del FMI para los países-esclavos se inspira en el Consenso de Washington que constaba de tres pilares: austeridad fiscal, privatizaciones, apertura del comercio internacional. Estas medidas fueron impuestas con rigor y debían ser ejecutadas inmediatamente. Provocaron desastres.

La austeridad fiscal impidió que el Estado tuviera un papel de estímulo a la economía en los momentos de depresión. Cuando el país más necesitaba incentivos del gobierno, esto le fue prohibido.

La privatización creó monopolios privados, subida de los precios y cesantía inmediata sin posibilidad de encontrar otro empleo. En muchos países solo el Estado tiene capacidad para crear actividades nuevas y no hay iniciativas del capital privado.

La liberalización del comercio fue un desastre. Muchas empresas nacionales tuvieron que cerrar sus actividades ante la invasión de empresas extranjeras que todo lo compran para dominar el mercado. En teoría la liberalización de los capitales debería traer tecnología, apertura para los mercados mundiales, creación de nuevas actividades. En realidad el capital extranjero viene para aprovecharse de los intereses altos o de la mano de obra barata. Deja el país cuando el lucro ya no es suficiente. Mandan para sus matrices lucros exagerados y exigen siempre más privilegios de los gobiernos locales.

El error fundamental es el actuar como sí el crecimiento del capital fuera actor de desarrollo. En la práctica ni siquiera desarrolla la producción de la economía. No provoca un crecimiento sensible, muchas veces provoca una caída del PIB.

En una palabra liberalización del comercio y tasas de interés altas, como en Brasil, es el gran secreto del desastre: infaliblemente crea cesantía y pobreza. El sistema del FMI es una máquina de fabricar pobreza. Localmente estudios parciales muestran de que manera en lo concreto se realizan estos efectos.

2. La crítica a la teoría económica de Amartya Sen.

Amartya Sen es otro premio Nobel de economía. De origen hindú, vive y trabaja en los Estados Unidos. Enseñó en las más prestigiadas Universidades americanas. De todos los grandes economistas contemporáneos en los Estados Unidos es el que se siente más cercano al Tercer Mundo y estudia la economía a partir de los desafíos del Tercer Mundo y no a partir de los mecanismos de las naciones más desarrolladas.

El error de la ciencia económica norte-americana y de toda su progenitura en los países dependientes, sobre todo en los países de América Latina que son los alumnos más crédulos del la seudo ciencia que es la economía, consiste en postular que la economía es una ciencia exacta, como la matemática del fenómeno economía, como si la economía fuera una realidad autónoma independiente de la vida de la humanidad, de los pueblos, las culturas, las personas humanas. La economía no es nunca una ciencia exacta porque ella es una realidad humana. Puede haber una teoría económica que trata de un mundo abstracto, de un mundo en el que estaría presente el mercado ideal. Pero tal mundo solo existe en la imaginación de puros especulativos. Dada la realidad humana, los esquemas teóricos nunca se aplican como se quería.

A título de ilustración un economista brasileño Gustavo Maia del IPEA (Instituto de Pesquisas Económicas Aplicadas) hizo un levantamiento de las previsiones hechas por el FMI entre 1989 y 2001 (13 años). El FMI se equivocó en 50% de los casos en lo que se refiere a Alemania y Estados Unidos, 33% en el caso de Canadá, 25% en el caso de Inglaterra y Japón. Por ejemplo el FMI había previsto un crecimiento de 2% para Alemania en 1993. Hubo caída de 1%.. La conclusión era: ¿cómo un organismo capaz de equivocarse tanto puede dictar su conducta a todos los gobiernos del mundo? (cf. Folha de Sao Paulo, 3 de octubre 2002, p. A2).

La economía no tiene su fin en sí misma. No se trata solamente de crear una economía que funciona, en la que el capital crece sin cesar. Pues, la economía tiene por finalidad una mejor vida humana para todos. Según Amartya Sen la finalidad es crear personas humanas más libres. Por eso, la economía no puede ser independiente. Está subordinada a todo el conjunto de factores que pueden ayudar el desarrollo de personas libres.

Todo eso ya fue dicho anteriormente sobre todo en los años 50 y 60. Pero, desde entonces vino la onda neoliberal que apagó todo el pasado presentándose como el advenimiento de la ciencia en la economía.

Como consecuencia el autor da prioridad a la educación como calificación de las personas para poder tener un papel activo en la sociedad de hoy. La economía actual tiende a excluir a todos los que no tienen capacitación para actuar en ella. No le importa la exclusión de millones de personas definitivamente inútiles porque nunca podrán integrarse. Al revés, la capacitación de las grandes masas es el reto de los países subdesarrollados.

Por eso el papel del Estado es primordial. El Estado es la fuerza principal que puede promover esa educación y abrir espacios para la entrada de millones de personas más cualificadas.

La economía clásica postula que todos los seres humanos solo buscan su interés, todos son perfectamente egoístas y la ciencia económica construye sus modelos a partir de este postulado. Para la economía clásica la ética no tiene nada que ver con la economía. Solo podría perturbar los factores que deben poder actuar con toda libertad sin interferencia de elementos ajenos a la economía.

Para Amartya Sen no es bien así. Los seres humanos son mezcla de egoísmo y de solidaridad. Tienen valores éticos, aunque en la vida práctica muchas veces sacrifican la ética a sus intereses. Sin embargo no se puede eliminar la ética de la economía real de los pueblos, ni reducirla al puro respeto a la propiedad privada y a los contratos supuestamente firmados en plena libertad.

No se alcanza un desarrollo armonioso sin incluir valores éticos en la vida económica. Esta no puede ser entregada a los puros mecanismos del mercado. El mercado debe ser controlado, disciplinado, contenido por la autoridad del estado a partir de valores éticos.

En la economía actual, las decisiones económicas son tomadas en círculos cerrados, sin ninguna participación de los ciudadanos. Las entidades financieras deciden y colocan a los ciudadanos ante hechos consumados. El gobierno decide secretamente dar 4 mil millones de dólares parla salvar bancos fallidos y los ciudadanos aprenden el hecho consumado por el periódico del día siguiente. El gobierno da 900 millones de dólares para salvar las compañías aéreas que fueron administradas de modo irresponsable y los ciudadanos lo aprenden el día siguiente. Lo que se pide, es una transparencia en la economía. Nadie puede saber por qué los bancos son fallidos y por qué las compañías aéreas están fallidas también. Nadie sabe por qué hay que salvarlas, o quiénes son los responsables. Todo sucede como si el gobierno y las grandes corporaciones formaran una asociación de grandes ladrones que roban los bienes de la nación tratando de ocultar sus robos. Hay muchos ejemplos de faltas de ética sin transparencia, sin publicidad y sin debate público.

En muchos países la promoción de las mujeres debe ser una prioridad porque son las que más tornan iniciativas cuando tienen recursos a su disposición. Muchos pueblos quedaron atrasados porque dejaron a sus mujeres en la ignorancia y sin participación en la vida pública y en la economía.

3. Modelos de empresas participativas.

En 1997 la editorial Sal Terrae publicó una traducción de un libro de un autor norte-americano profesor en la Loyola University en Chicago, David Schweickart. Against Capitalism ( 1 993). El título de la traducción es Más allá del capitalismo.

El tema básico de la obra es la democracia económica., o sea la empresa gobernada por los mismos trabajadores. Cita como ejemplos la economía de la Yugoslavia que no desapareció por motivos económicos sino solo por motivos políticos, porque se deshizo la alianza de los Eslavos del Sur reunidos en la federación yugoslava. El autor cita con muchos detalles la experiencia del Grupo Mondragón en el país Vasco.

El capitalismo se desarrolló en empresas dictatoriales. Solo el sistema dictatorial permitió que la empresa tuviera como fin único el lucro. Si hubiera participación de los trabajadores, todos los factores humanos tendrían intervención.

El autor trata de demostrar la viabilidad de tales empresas. Por supuesto, tendrían mucha dificultad en un sistema de libertad de los mercados internacionales. Pues, con el afán del mayor lucro posible para vencer a sus concurrentes las empresas practican la tercerización, mandan fabricar piezas y elementos en la China en donde los sueldos son más bajos. Con esa concurrencia lo que vale es la lucha de todos contra todos y la búsqueda del mayor lucro. Ningún valor humano puede ser contemplado.

Cualquier economía cooperativista supone un estado de paz económica en el que no existe la concurrencia radical que trata de destruir el adversario o comprarlo para que deje de ser concurrencia. Ninguna cooperativa podría competir salvo en algunas áreas de poca competición.

En el mundo occidental siempre hubo un sector cooperativista aunque minoritario. Por supuesto los dirigentes de las empresas capitalistas, los bancos y todo el sistema financiero internacional lucharían hasta la muerte ( la muerte de los otros por supuesto) para impedir la expansión de tal sistema de democracia económica. Nadie quiere la extensión de la democracia a la economía. Los capitalistas aceptan la democracia porque son capaces de colocarla al servicio de sus intereses. Para ellos un cooperativismo generalizado sería la muerte. Sería la muerte de un sistema.

4. El papel del Estado en la economía.

El centro de los debates en materia económica es el papel del Estado. Con los gobiernos de M.Thatcher en Inglaterra (1979) y de R. Reagan en los Estados Unidos (1980) hubo un cambio radical en la relación entre Estado y economía. Ese cambio se extendió en pocos años a casi todas las naciones, gracias a la presión del gobierno de los Estados Unidos y del FMI, el enemigo número uno del Estado porque los Estados son los últimos focos de resistencia a su dictadura mundial. Margareth Thatcher declaraba que ella nunca había visto la sociedad y solo había visto individuos. Para R. Reagan, el Estado lejos de ser la solución, era el problema. Había que eliminar en lo más posible el Estado, por lo menos en la dirección de la economía. Por Estado, en el mundo capitalista se entiende la legislación social que defiende derechos de los trabajadores. Las grandes corporaciones quieren reducir o destruir esa legislación laboral en vista de aumentar su lucro. De hecho en 20 años los sueldos de los trabajadores han disminuido en los Estados Unidos y en la mayoría de las naciones, la protección social quedó más limitada y los lucros del capital son fantásticos. La parte del capital en la repartición del producto nacional ha crecido. Como consecuencia capitales casi infinitos circulan por el mundo, siempre más independientes de todo sistema productivo. La economía es juego financiero. Pero, de este juego los subdesarrollados están excluidos.

Las naciones desarrolladas no se acuerdan del papel del Estado en la construcción de su economía. Creen que pueden dispensar el Estado y no ven la destrucción de la sociedad como resultado de un capitalismo descontrolado. No ven que solo el Estado podría rehacer una sociedad civilizada en medio del caos actual en el que el individualismo destruye todos los valores éticos.

Para los desarrollados el Estado es también el obstáculo que limita la neo-colonización del mundo. Esta nueva colonización está en marcha pero las grandes corporaciones quisieran acelerar la evolución. Si vence el ALCA por lo menos toda América será colonia de los Estados Unidos. Los Estados habrán desaparecido como entidades independientes. Estarán todos reducidos a la condición de Estados Asociados como Puerto Rico.

Para el Tercer Mundo el Estado y solo el Estado puede ser el motor del desarrollo. El neoliberalismo afirma que el factor principal es el capital exterior. Sin embargo el capital exterior no desarrolla, conquista los mercados, destruye el sistema productivo nacional, quiere lucros exorbitantes y abandona el país a la hora de los problemas. Solo el Estado puede crear actividades nuevas, puede crear actividades en sectores de puntas, solo el Estado puede ser un motor.

El capital exterior nunca va a promover industrias que podrían competir un día con él. No tiene ningún interés en aplicar recursos para sectores nuevos. No tiene ninguna estrategia de desarrollo, de hecho, con el sistema de préstamos e intereses elevados solo logró impedir todo desarrollo, porque todos los recursos de la nación son movilizados para pagar los intereses de una deuda que nunca acaba y siempre crece. En un siglo más, todavía no habrán pagado la deuda que habrá crecido más y los pueblos del Tercer Mundo trabajarán exclusivamente para pagar la deuda.

También solo el Estado puede organizar los servicios públicos y crear una nación más independiente. Todos los Estados han cerrado sus mercados cuando tenían que empujar la creación de nuevas industrias, nuevos productos agrícola.

Todos han sido proteccionistas, empezando por los Estados Unidos. No quieren que el Tercer Mundo haga lo mismo porque quieren mantenerlo colonizado.

El Estado ha sido víctima de campañas de desmoralización sistemática. Lo acusaron de ser ineficiente, de ser corrupto, de no saber administrar la economía. Denunciaron que el Estado no tenía capacidad para administrar empresas. Como si CODELCO fuera una empresa ineficiente, o la Petrobrás en Brasil. Como si la corrupción no estuviera en el sector privado en las grandes multinacionales. Como si las multinacionales no destruyeran el medio ambiente, como sí no fueran indiferentes a la destrucción de la tierra y la contaminación de sus riquezas. Como si las empresas privadas supieran siempre administrar y no tuvieran sus falencias. Lo más grave es que cuando las empresas privadas pierden dinero, sea por corrupción, sea por incompetencia, el gobierno o sea el pueblo tiene que pagar los perjuicios. Como se decía en tiempos pasados: el capitalismo es un sistema en el que los lucros son privados y las pérdidas son públicas. Si la empresa quiebra, el pueblo tiene que pagar aunque los dirigentes tengan acumulada una fortuna inmensa al desintegrar la empresa.

5. Los valores implicados en la economía.

Como decían los antiguos filósofos griegos, la economía es la ciencia de administrar los recursos materiales de tal modo que todos puedan vivir. La vida es el primer valor a ser contemplado en la economía. Por supuesto hay muchas variedades o, muchas graduaciones en la vida. Pero hay un mínimo vital sin el que no se salva la capacidad de moverse y de trabajar, la capacidad de salvar su dignidad personal. Esto puede variar en las diferentes culturas o los distintos niveles de desarrollo material de las sociedades. La economía es correcta cuando da a todos la posibilidad de vivir, cualquiera que sea la modalidad como se hace la repartición de los bienes necesarios para la vida. Una economía que excluye a algunos miembros no cumple con su finalidad, está equivocada no es una economía científica porque el valor supremo es la vida cuya base es económica: para vivir primero hay que comer.

Por lo demás la economía necesita algunos valores humanos básicos. En primer lugar la responsabilidad. Nada se puede producir sin responsabilidad. Para producir hay que aplicar los procesos conocidos, seguir los ritmos de la materia. Irresponsables son los agricultores que se olvidan de limpiar, de irrigar, de sembrar a tiempo y cosechar a tiempo, los trabajadores que no manejan las máquinas correctamente, las deterioran, las abandonan, que no entran en los ritmos de la producción. No es el caso de enumerar todos los casos posibles de irresponsabilidad. En la capacitación de trabajadores, la responsabilidad es fundamental.

Un segundo valor es la honestidad, la transparencia en las operaciones. Honestidad en proporcionar el material adecuado para que no suceda que un edificio se cae porque no usaron el material adecuado, sino un material más barato. Honestidad en las cobranzas y las facturas, en los precios y los pesos. Honestidad a pesar de las tentativas de corrupción. La corrupción penetra en todos los sectores de la economía. Todos se justifican diciendo que todos lo hacen y sin eso no se puede vivir bien.

La economía produce desigualdad. Es inevitable en razón de numerosos factores que no es aquí el caso de enumerar. Una vez que existe desigualdad, la solidaridad es necesaria para compensar sus efectos. En la realidad muchos abusan de su condición desigual para aumentar la desigualdad. Su posición de ventaja les permite explotar a los más débiles. En el capitalismo actual, la solidaridad quedó muy reducida. No desaparece del todo, porque hay Teletón y otras manifestaciones de solidaridad. Sin embargo la vista de tantas miserias muestra que hay muchas fallas en la solidaridad de la sociedad actual. La justicia incluye solidaridad y no solo respeto de los contratos. Muchas veces los contratos son injustos porque son impuestos. Un cesante acepta cualquier contrato para sobrevivir. Es por obligación, por necesidad. Pero no es justo si el sueldo no le permite vivir dignamente. Todo esto ha sido dicho tantas veces en los documentos escritos de la Iglesia, pero en la aplicación, las cosas son diferentes.

En una sociedad de desigualdad, de competitividad extrema, es difícil practicar la solidaridad porque un gesto de solidaridad debilita al sujeto en su lucha para subir. Cualquier acto de compasión significa un retraso y un debilitamiento en la lucha de todos contra todos. Por eso hay obligación de corregir estos vicios sociales para que la virtud sea posible. Es la prioridad. En realidad todos dicen que están de acuerdo, pero a la hora de aplicar, aparecen otras prioridades. En esto estamos.

NOTA SOBRE EL AUTOR: Teólogo, escritor y filósofo belga, nació en l923. Sacerdote diocesano. Doctorado en Teología en la Universidad de Lovaina en 1950. Actualmente radicado en Brasil. Ha vivido más de 15 años en Chile, sin perjuicio de sus constantes viajes a Chile y a diversas partes del mundo en donde entrega a través de seminarios, foros, conferencias y reuniones variadas su visión económica, política, y social desde la perspectiva cristiana católica. Somos uno de sus grandes amores. El otro es Brasil. Es considerado uno de los más relevantes teólogos católicos de mundo. Autor de más de 30 libros, sus temas más famosos son sus exposiciones críticas de la Doctrina de Seguridad Nacional y del neoliberalismo, además de los temas antropológicos pastorales como Vocación a la libertad Editorial Paulus, Sao Paulo ( Brasil ) 1999 y Cristianos rumbo al siglo XXI Editorial Paulus, Sao Paulo ( Brasil) 1998.

En 1972 un decreto del gobierno militar del Brasil impide a Comblin seguir trabajando en ese país. Viene a Chile en donde ejerce docencia en Teología, pero en 1981 un decreto del Gobierno Militar de Chile le impide reingresar al país, después de un viaje al exterior. Regresa a Brasil donde lo recibe el Arzobispo de Recife don Helder Camara. Fue uno de los teólogos expertos que participó en las Conferencias de Obispos Latinoamericanos de Medellín ( 1968 ) y de Puebla ( 1978 ), como asesor de don Helder Camara y del Cardenal Arns de Sao Paulo.

En el año 2001 publica el libro “El neoliberalismo. Ideología dominante en el cambio de siglo”. Una de sus citas: “La sociedad neoliberal desintegra, destruye cualquier comunidad. Ella no tiene un proyecto para la sociedad. El capitalismo puro es un mecanismo que funciona por sí y para sí mismo”. Ha escrito diversos artículos entre ellos el presente tema “Críticas a la ideología neoliberal y caminos de salida”. La ponencia en un seminario a fines del año 2002 sobre “ Ética, política y derechos humanos hacia el futuro”, corresponde a una profundización de su pensamiento sobre la actual problemática política mundial, con la aplicación política de la guerra preventiva de Bush contra Irak después de la crisis de las torres gemelas, y en que la defensa preventiva contra el terrorismo lo justifica todo, a la cual también pertenece artículo “Reflexiones cristianas sobre Afganistán, la guerra y Porto Alegre”.

Fuente: Teologia Nordeste
http://teologianordeste.net/index.php/publicacoes/jose-comblin/92-criticas-a-la-ideologia-neoliberal-y-caminos-de-salida