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Escribir es juntar

Escribir es juntar

Es reunir

Es ver en perspectiva

Es ver ya no las partes separadas o aisladas, sino en conjunto

Así es que, por estos motivos, escribir hace bien

Me hace bien

Me comunica

Me comunica conmigo mismo y en seguida con el mundo circundante

Entonces sé qué decir

Sé qué está pasando

Qué quiero

Qué no quiero

Qué sentido tiene

Para qué

Por qué

Leer es escribir también

No hay lectura no escrita

La de mí y la del mundo alrededor

Leída

Ilumina

Aclara

Orienta

Humaniza

Escribir es contactar

Presentificar

Conectar

Estar presente y hacerse presente

Focalización positiva

¿Como mantener la fuerza, la fe, la alegría, la esperanza, las ganas de vivir, en contextos en que el orden social y político se presenta contrario a lo humano?

No perdiendo la perspectiva.

Tratando de focalizar en el amor que vivimos, el presente, los planes que nos alegran, los proyectos que nos conectan con gente constructiva.

No olvidar que esto también va a pasar.

Siempre sale el sol.

Ilustración: Jazmines del cielo

¿Para qué la obra de arte?

¿Para qué tanto apuro?

No sé que escribiría ahora

Qué es hora de decir qué

O si más bien es hora de callar y escuchar y ver

A ver qué aparece

A ver si me conecto más conmigo y con esto que está aquí

Un mundo que corre demasiado rápido

Y ya me pregunto

¿Para qué tanto apuro?

Si los segundos van pasando despacito

No puedo dar más que un paso por vez

Ya ves que algo había que decir

Escuchar y ver

¿Para qué tanto apuro?

¿Para qué la obra de arte?

¿Qué es el arte sino una manera de hacernos un lugar aquí?

Disfrutar de lo que está aquí

La belleza

Todo lo que nos rodea

Tanto apuro lleva a desconocernos

Desescucharnos

Si no me escucho cuando te escucho

Si no me escuchás cuando te hablo

Si no sabemos lo que decimos y va una palabra por otra

Y ya no sabemos qué decimos

Ahí sí que la cosa está fea

Trato de no confundirme

Ver qué es lo que está pasando

Qué es lo que estoy sintiendo

Qué es lo que quiero y me hace sentir bien

Qué rumbo tomar

Quedarme o ir

Decir o no decir

Esto o aquello

Lo hago o no lo hago

Entonces me encajo en el tiempo

El tiempo me lleva y me voy.

Desafío

Si fuera ya un antiguo ritual este de venir por la mañana y tratar de dejar alguna señal. Un breve rastro de algo que pasa y se queda.

Una época que perdió noción de historia e identidad. El pertenecimiento un poco se diluye en asimilaciones fortuitas.

Un día la masa va para allá, al ratito se vuelve nomás y se tira al despeñadero. El vivir se asemeja a un acontecimento irrelevante. No era así años atrás.

Y todavía hay quienes mantienen en sí viva la memoria y la fuerza de un existir pautado por valores permanentes y elevados. La reflexión es necesaria si es que aspiramos a ser de hecho dueñxs de nosotrxs mismxs.

Cuanto más las presiones despersonalizadoras, anomizantes y alienantes fuerzan en la dirección de un vivir vacío y sin sentido, más debemos empeñarnos en buscar las raíces de aquello que puede rescatarnos.

Sumergirnos en la historia, en la filosofía, la poesía, el arte, la religión, el trabajo. Todo aquello que nos reconecta con la dimensión mayor e inmediata de la existencia.

Dejar un poco de lado el mundo prefabricado que se impone desde los medios. Hacer con nuestras propias manos un mundo que valga la pena de ser vivido. Este es el desafío.

Mi lugar

Hago cosas que me gustan.

Salgo a dar una vuelta como para ver si el mundo está ahí.

Tengo un lugar en el mundo.

Las veredas por donde ando.

Las personas que voy encontrando.

Una sonrisa, una mirada, una palabra

Es suficiente para saber que está todo bien.

El otro mundo, el lejano, el que acabamos incorporando a fuerza de insistencia de la TV y redes sociales, no debe superponerse al punto que yo pierda mi lugar.

Mi lugar es mínimo

Entre los papeles que realizo

El papel de yo mismo es prioritario.

Mínimo

Trato de dejar que venga algo a la hoja.

Los pájaros alrededor. El canto de los grillos por los caminos. El cielo y el mar verde azul.

Basta una palabra. Basta una persona. Basta una mano. Basta un color. Basta este piso bajo mis pies.

El aire que me dice que estoy vivo. Los brotes que veo alrededor. Mi familia y mis amigos y amigas.

La gente que voy encontrando y que me recuerda quién soy. La emoción profunda que me invade con frecuencia.

El arte, los cuentos, los poemas, las canciones. Toda la belleza que me unifica. El mundo mínimo en que vivo y soy. La historia que me trajo hasta aquí y me proyecta a un final del que vuelvo.