La respuesta de ONU Mujeres a la crisis del COVID-19

ONU Mujeres ha diseñado una respuesta rápida y específica para mitigar el impacto de la crisis del COVID-19 en las mujeres y las niñas y garantizar que la recuperación a largo plazo las beneficie.

La respuesta de ONU Mujeres al COVID-19 incluye asesoramiento de políticas e intervenciones programáticas y forma parte de la respuesta más amplia para toda la organización de las Naciones Unidas. A nivel mundial, la respuesta de ONU Mujeres se centra en cinco prioridades:

  1. Mitigar y reducir la violencia de género, incluida la violencia doméstica
  2. Protección social y paquetes de estímulo económico que tengan en cuenta a las mujeres y las niñas
  3. Conseguir que las personas apoyen y practiquen el reparto equitativo del trabajo de cuidados
  4. Liderazgo y participación de las mujeres y las niñas en la planificación y toma de decisiones de la respuesta ante el COVID-19
  5. Datos y mecanismos de coordinación que incluyan perspectivas de género

A fin de respaldar esta respuesta, se ha elaborado una propuesta de programa mundial: Prevención y gestión de la pandemia del COVID-19 con perspectiva de género: de la respuesta de emergencia a la recuperación y la resiliencia (en inglés) (versión en ruso).

Mitigar y reducir la violencia de género, incluida la violencia doméstica

En esta respuesta ONU Mujeres se centra en seis ámbitos:

  • Prevención y toma de conciencia
  • Apoyo a evaluaciones rápidas
  • Acceso a servicios esenciales, lo que incluye líneas telefónicas de ayuda y refugios
  • La violencia contra las mujeres en espacios públicos
  • Apoyo a los grupos de mujeres

ONU Mujeres supervisa y/o emprende evaluaciones rápidas sobre la violencia contra las mujeres y las niñas y el COVID-19 en muchos países, entre ellos, Bosnia y Herzegovina, Egipto, Fiji, Jordania, Líbano, Libia, Malawi, Marruecos, Palestina, Sudáfrica, Tonga, Túnez y Vanuatu. El programa Safe and Fair de Asia y el Pacífico informa de un aumento del riesgo de explotación sexual y violencia por parte de la policía y los guardias armados en los controles fronterizos, y un mayor riesgo de que las trabajadoras migrantes que han perdido sus empleos y ya no pueden garantizar el sustento de sus familias sufran violencia psicológica.

ONU Mujeres se centra en la prevención de la violencia y en el acceso a los servicios esenciales como la salud, la justicia y los servicios policiales y sociales, las líneas telefónicas de ayuda y la coordinación de estos servicios, a fin de prestar apoyo a los servicios destinados a aquellas personas que han sufrido y/o presenciado actos violentos. En Camerún, República Centroafricana, Côte d’Ivoire, Liberia, Malí, Níger, Nigeria y Senegal, ONU Mujeres refuerza el acceso a los servicios esenciales y de calidad para mujeres sobrevivientes de violencia durante la pandemia. Asimismo, ONU Mujeres respalda a diversos socios para actualizar las vías de derivación y los protocolos de prestación de servicios, lo que incluye trabajar junto con la policía y las instituciones judiciales en Bolivia, Ecuador, Sudáfrica, Sudán, Trinidad y Tobago y Vanuatu.

Mecanismos de protección social y paquetes de estímulo económico que tengan en cuenta debidamente a las mujeres y las niñas

ONU Mujeres se centra en cuatro ámbitos para abordar este impacto:

  • Apoyo a las evaluaciones y al asesoramiento de políticas para propiciar respuestas de políticas precisas
  • Apoyo a las empresas de mujeres
  • Participación del sector privado
  • Adquisiciones sensibles al género

ONU Mujeres ya respalda a empresas que son propiedad de mujeres en todas las regiones. En los Estados Árabes y América Latina y el Caribe, ONU Mujeres se centra en los sectores económicos afectados por el COVID-19 que dan empleo a mujeres, incluido el turismo y la hostelería. Mediante directrices y el fomento de capacidades en materia de desarrollo de herramientas y planes, ONU Mujeres se propone mitigar los riesgos y el impacto del brote en el sector informal.

En Sudáfrica, ONU Mujeres ofrece una serie de cursos de aprendizaje virtual a través de aulas en línea con socios como Google y MTN. Esta solución virtual asiste a 4.500 empresas de mujeres a fin de garantizar que puedan solicitar y acceder a financiación de estímulo ofrecida por el gobierno.

En Georgia, ONU Mujeres, en asociación con una organización no gubernamental, ha realizado entrevistas a más de 80 pequeñas empresarias —especialmente del sector agrícola y de comunidades rurales— sobre el impacto del COVID-19.

ONU Mujeres también está movilizando efectivo, suministros básicos y alimentos para proporcionar socorro a aquellas personas que lo necesiten. En Senegal, ONU Mujeres compra arroz de mujeres productoras, el cual ha sido distribuido por el gobierno entre familias vulnerables que reciben transferencias de efectivo mensuales. En Líbano, ONU Mujeres recurre a programas de dinero por trabajo y de inserción profesional para proporcionar transferencias de efectivo no condicionadas. En los campos de personas refugiadas de Jordania, ONU Mujeres colabora con el Programa Mundial de Alimentos (PMA) para garantizar intervenciones basadas en el efectivo directo mediante la tecnología blockchain y la plataforma OneCard.

Conseguir que las personas apoyen y practiquen el reparto equitativo del trabajo de cuidados

ONU Mujeres se centra en tres ámbitos clave para abordar esta cuestión:

  • Apoyo a la evaluación de necesidades y la elaboración de políticas públicas adecuadas
  • Apoyo a las trabajadoras y los trabajadores encargados de los cuidados, lo que incluye al personal doméstico
  • Campañas para el cambio de comportamientos

En Argentina, se ha llevado a cabo una encuesta en línea sobre los cuidados y el trabajo remoto junto con la Organización Internacional del Trabajo para recopilar perspectivas y diseñar así estrategias y políticas públicas. En Ecuador, en asociación con el PNUD, las transferencias de efectivo a las mujeres se realizan bajo una modalidad de dinero por trabajo, recurriendo a la base de datos de prestación de asistencia social del Ministerio de Inclusión. En El Salvador, está en curso la implementación de subsidios especiales para respaldar a las mujeres que prestan trabajo de cuidados no remunerado en respuesta al COVID-19.

En el actual contexto de confinamiento en casa, es urgente que se cambien las normas sociales para respaldar la distribución equitativa de las responsabilidades de cuidados. La campaña #HeForSheAtHome se propone inspirar a los hombres y a los niños para que contribuyan a equilibrar la carga de cuidados en sus hogares. ONU Mujeres Marruecos trabaja para alentar a los hombres y los niños a compartir las tareas domésticas y de cuidado infantil con las mujeres, lo que incluye la educación de hijas e hijos. ONU Mujeres Malawi respalda la concienciación y la sensibilización de personas influyentes, redes de jóvenes, y líderes confesionales y tradicionales respecto al COVID-19, y aborda prácticas culturales que pueden empeorar la propagación de la enfermedad. ONU Mujeres, junto con el PNUD, presentará una campaña de concienciación en Líbano sobre normas sociales, la distribución del trabajo de cuidado y el fin de la violencia doméstica. En América Latina, la campaña CaringForWork llevada a cabo en asociación con la OPS, la OMS y la OIT aumenta la visibilidad de las mujeres que trabajan en el ámbito de la salud y en otras tareas de cuidados.

Las mujeres y las niñas afectadas por el COVID-19 lideran la toma de decisiones y participan en ella

Respecto a esta prioridad, ONU Mujeres se centra en cuatro ámbitos clave:

  • Convocar a líderes y personas encargadas de tomar decisiones para defender la importancia del liderazgo de las mujeres en la respuesta
  • Respaldar a las organizaciones de mujeres y a las mujeres que trabajan en la primera línea de la respuesta
  • Apoyar a las mujeres que viven con el VIH
  • Campañas de toma de conciencia y movilización social

Se seguirá llevando a cabo y ampliando el apoyo a organizaciones de mujeres mediante el Fondo para la Mujer, la Paz y la Acción Humanitariade ONU Mujeres, la iniciativa Spotlight y elFondo Fiduciario para Eliminar la Violencia contra la Mujer, si bien teniendo en cuenta las nuevas realidades que limitan el movimiento y el acceso como consecuencia del COVID-19. Una amplia serie de consultas con organizaciones de la sociedad civil de Europa y la región de Asia Central, que abarca 18 países/territorios con programas e implica a 128 organizaciones de mujeres, está generando recomendaciones prácticas de políticas. En Bangladesh, responsables de las cuestiones de género en campamentos de personas refugiadas trabajan en 12 campamentos y se centran en prestar apoyo a actividades de preparación y respuesta ante el COVID-19, así como en la preparación contra ciclones y monzones y el apoyo general para casos de violencia de género y otras cuestiones en torno a la protección.  En Myanmar, ONU Mujeres moviliza, empodera y dota de recursos a las organizaciones dirigidas por mujeres —especialmente mujeres rohinyás graduadas del programa de liderazgo de género de Rakáin— para aumentar la toma de conciencia y los conocimientos entre la comunidad respecto a la prevención y la respuesta ante el COVID-19. En Nepal, ONU Mujeres reunió a 17 líderes en representación de organizaciones y redes de mujeres y grupos marginados que incluían organizaciones de personas con discapacidad, organizaciones LGBTI y organizaciones de mujeres dalit en las siete provincias de Nepal para identificar nuevos problemas y realizar activismo conjunto ante el gobierno y el equipo de atención humanitaria en el país. Se ha creado una plataforma que incluye a más de 30 organizaciones de mujeres y entidades asociadas en Gaza y la Ribera Occidental (Palestina) con el fin de proporcionar un espacio para el intercambio de información y amplificar las opiniones de las organizaciones de mujeres en los procesos humanitarios, especialmente en relación con los planes de preparación y respuesta ante el COVID-19.

Datos y mecanismos de coordinación que incluyan perspectivas de género

ONU Mujeres presta apoyo técnico directo a los gobiernos y a los socios de las Naciones Unidas para asegurar que las estrategias de respuesta nacionales cubran las necesidades de las mujeres y las niñas. En Líbano, ONU Mujeres trabaja con la OMS para respaldar la protección y la perspectiva de género y apoya la respuesta nacional del gobierno. Se han desplegado especialistas en las cuestiones de género para respaldar la respuesta del Gobierno de Túnez ante el COVID-19. En Timor-Leste, ONU Mujeres presta asistencia técnica a los ministerios pertinentes para garantizar que el estado de emergencia declarado incorpore consideraciones de género y protección. En Viet Nam, ONU Mujeres y UNICEF prestan apoyo al Ministerio de Trabajo, Inválidos y Asuntos Sociales para elaborar códigos de conducta y medidas de salvaguarda destinados a las mujeres, las niñas y los niños que están en centros de cuarentena establecidos como resultado del brote de COVID-19. En Paraguay, el PNUD, UNICEF, el UNFPA y ONU Mujeres prestan conjuntamente servicios de asesoramiento al Ministerio de Mujeres. ONU Mujeres Jordania ha colaborado con la Comisión Nacional Jordana para la Mujer a fin de elaborar un documento guía sobre cómo integrar las cuestiones de género en la preparación, la planificación y la respuesta ante el COVID-19.

Fuente: ONU Mujeres

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